Saludos lectores de Arata, les traemos una nueva Arata Review para la página. En esta ocasión nos adentramos al mundo de Scriptorium: Master of Manuscripts, un título de lo más particular, donde su premisa esta en ser un simulador en el medievo creando manuscritos de diversos clientes, donde tendremos una libertad tanto amplia como hilarante.
¿De que va Scriptorium: Master of Manuscripts?
Como hemos mencionado ya, la experiencia jugable nos sitúa en el Scriptorium o lugar donde escribe. Nuestro personaje puede ser personalizable con una base fija con la que posteriormente tendremos algunas opciones extras pero cada «día» recibiremos encargaos de clientes los cuales nos ayudarán a ganar prestigio/fama, oro y materiales para mejorar continuamente nuestra labor, cada en cargo tiene un objetivo claro con diversos requisitos por cumplir durante el mismo y tendremos las herramientas mínimamente necesarias pero con la libertad de resolverlo dichas solicitudes a nuestro gusto, con los Bocetos que ya poseamos.

Acerca de su apartado audiovisual
Es punto es definitivamente lo más atractivo del juego a «primera vista», su estética (y jugabilidad) se enfoca en un entorno medieval con unos toques de fantasía, quizás lo más destacado o al menos lo que me llamo la atención a mi como jugador fue por la libertad creativa de crear estos manuscritos con humor y detalles bizarros, como aquellos memes de pinturas medievales. Con una gran cantidad de Bocetos que podremos conseguir completando peticiones y comprándolos, además de poder personalizar algunos con color y la «posición» donde estos se ubican.
Su apartado musical es muy bueno, con melodías muy acorde e inmersivas, por lo que tanto las partidas se complementan muy bien con su ambientación, generando una experiencia agradable durante la jugabilidad.

Y hablando del Gameplay…
Complementando lo ya mencionado, el juego cuenta con una mecánica básica de arrastrar y colocar; seleccionamos un Boceto los cuales tienen una categoría y en los encargos, son importantes para cumplir con las peticiones, cada boceto tiene libertad de ser colocado a lo largo del pergamino y ajustar su tamaño, orientación e incluso poder copiarlo y pegarlo, además de organizarse en «capas» como si fueran recortes y algunos tienen la opción de darle colores.
El gameplay es sencillo y muy libre por lo que cada quien es capaz de darle tanta complejidad a cada trabajo como lo desee, claro que en los encargos se solicitan el uso de determinado Tipo de Boceto pero puedes usar el mismo y ya… No hay algo que «evalué» tu desempeño, pues los requisitos son mínimos y fáciles de alcanzar, pero si gustas, está la opción de jugar en partida libre y hacer lo que gustes con algunos bocetos ya libres.

Conclusiones y opinión del editor
Como parte de las conclusiones, he de mencionar que el juego tiene una opción extra que vaya más allá de su jugabilidad, dándote la posibilidad de guardar y exportar como archivo cada uno de tus trabajos en el juego (incluyendo tus creaciones en el modo libre), por lo que puedes crear tus manuscritos con esta consideración, haciendo mención que en redes algunos fanático de juego de Rol han aprovechado de esta característica para crear hojas de personajes e «ilustrar» sus partidas, por lo que tienes un extra del juego.
Algo que en lo personal siempre me ha gustado como jugador y en mi opinión como editor es la libertad que el juego te ofrece, claro que como desarrollador se deben considerar limitaciones en cuanto al tipo de juego y enfoque pero en Scriptorium se siente bastante libertar en cuanto a su jugabilidad y opciones, con un apartado visual muy divertido que va de la mano con su narrativa; que además el juego cuenta con la opción de estar al español y eso, amplia subitamente su alcance publico.
Solo queda la intriga si a futuro agreguen más bocetos o DLC´s, que si bien la «campaña» es grata y ayuda a adecuarte a jugarlo; no es eterna pero su jugabilidad se respalda con las posibilidades de crear a tu ritmo y estilo, siendo una opción muy fiable si eres alguien casual y buscas una opción diferente; fácilmente puedes quedarte por más de una hora en un solo manuscritos sin darte cuenta… Me ha pasado.





























