Antes de la era de los hombres, fue la era de los héroes que Arami admira y revive en Heroes of Might and Magic: Olden Era.
HISTORIA DE HEROES OF MIGHT AND MAGIC: OLDEN ERA
Unfrozen nos lleva al tiempo más arcano, antes de cualquier era, cuando el fuego perpetuo ataco a Villagranero. El protectorado del templo del sol necesita actuar, pero en su lugar un escolta de la Reina Amelchia es enviado. Con solo un puñado de criaturas a su mando, Gunnar toma la tarea de investigar la razón tras este caos. Feéricos, necromantes, todo tipo creaturas míticas sufren los estragos de un caos indomable.
Heroes of Might and Magic: Olden Era es una vuelta a los orígenes, los pilares que dan luz a la saga. En este primer avistamiento contamos con seis facciones iniciales, algunas conocidas y para otros no tanto. Los humanos del Templo del Sol, no muertos de Necrópolis o feéricos de Foresta como los más tradicionales. A esto llegan novedades como Cisma, monstruos de la Mazmorra exiliados al fondo del mar o la temible Colmena. El arquetipo de siete unidades básicas se mantiene, salvo la colmena con ocho, con capacidad para mejorarse. Puedes optar por diferentes estilos de juego para que el ejército se acomode a tu gusto, en vez de batallar con él. Ahora con un sistema de moral que afecta a tus unidades si alguna no es de la misma bandera. Le sumamos una traducción al español que, si bien no es latina, se siente neutra y coherente.
Tenemos el juego rápido contra la IA con mapas variados con facción personalizable. Por el contrario, tendremos un héroe inamovible, algo que quizás cambian a futuro para dar más opciones de juego. La movilidad no permite el uso de mandos, algo que imagino añadirán, de momento solo admite teclado con ratón. La niebla de guerra es una dinámica que puede parecer obtusa, pero aquí le añade una sensación atractiva de descubrimiento. Cada turno te permite avanzar cierta cantidad de pasos y al acabarse, debes pasar el turno. Los turnos se vuelven días de la semana donde debes administrar bien los recursos que obtienes. El oro o la madera son esenciales para abrirte paso, pagar mejoras en los santuarios o trueque con algunos NPC.
Nos toparemos con unidades desperdigadas en el mapa que se pueden unir a tu séquito, aumentar tus números. Lo necesitarás para que las batallas que inicialmente son difíciles bajen de dificultad e ir adquiriendo experiencia. Tu castillo también se puede expandir con puestos de reclutamiento y núcleo de mejora para los hechizos. Los cuales puedes adquirir en los santuarios colocados en varios puntos del mapa, solo podrás elegir una opción de tres. Si bien no hay una construcción de héroe, una buena sinergia en tus elecciones puede facilitar mucho las cosas. Cabe recordar que la fuerza bruta no lo es todo, aquí hay algo más que debes tomar en cuenta. La IA necesita ajustes, jugar en Normal es tan pesado como jugar en difícil en otros juegos. Esquivan mucho los ataques y suelen tener más críticos que tú, por decir algunos ejemplos.
Los elementos del mapa se restablecen al terminar la semana, convirtiendo el tiempo en arma. Empezar la semana bien abastecido te permite reclutar más unidades para no ver al enemigo comiendo turnos por desventaja numérica. Para ayudar a los más noveles, tendremos pequeños desafíos que recompensan a los héroes acomedidos. Una forma de enseñar a jugar más allá del tutorial inicial, pero ya en una partida normal. Ahora que, si encuentran complicado el reto, tenemos un selector de dificultad para elegir fácil, normal o difícil. De momento solo tenemos el Acto 1, uno que ofrece buena narrativa con desarrollo de personajes y misiones. Algo que llevaban errando después de la querida tercera entrega y alegra ver que finalmente aciertan.
Aparte tenemos otros modos de juego si lo tuyo no es la historia, con mapas extraídos de la campaña. La Arena donde ya tenemos un personaje nivelado, hechizos y ejército listo para romperse el lomo por ti. Un tablero listo para luchar contra otro héroe controlado por la IA, rebuscar el terreno por recursos, mejoras. El clásico para dominar castillos, conseguir materiales, potenciar sus filas, tomar bases antes del enfrentamiento definitivo entre ambas tropas. Otra variante donde solo tenemos un héroe a nuestra disposición y si pierdes ese ejército, es el fin de la partida. Finalmente, los Escenarios con mapas sin limitaciones de objetivos, casi un modo creativo.
APARTADO GRÁFICO
Las cinemáticas, retratos de personaje, escenarios dibujados a mano es como volver a las entregas de antaño. Hay elementos 3D como las arenas de combate, al igual que los modelos de personajes principales y secundarios. Las animaciones son fluidas y logran hacer vistosos los movimientos especiales de nuestras creaturas o encantamientos, aunque presentan parpadeos extraños. Buen uso de los colores, con una interfaz pulida que permite ver claramente lo importante de la aventura o las batallas. Una queja sería que no puedes aumentar el tamaño de varios textos que son bastante pequeños, más en altas resoluciones. La otra, en algunas batallas, a pesar de no tener tanto enemigo en pantalla, presenta bajones de frames momentáneos.
Contamos con actuación de voz para los momentos más importantes del único acto disponible. Le sumamos una buena banda sonora que se inspira mucho en las tres primeras entregas. Para los más fieles quizás logren ubicar algunas de las piezas mientras jueguen en la campaña. Los efectos de sonido son una mixtura entre los clásicos con algunos nuevos para darle un toque propio. Es raro ver un juego, en acceso anticipado, que logra un punto medio musical entre lo clásico y lo nuevo.
CONCLUSIÓN
Heroes of Might and Magic: Olden Era aún tiene un largo camino por recorrer, pero empieza con el pie derecho. Una base sólida, su primer acto tiene personajes y momentos memorables. Logra mantener lo que hace única la saga con adiciones nuevas que pueden ser atractivas a nuevos y viejos jugadores. Le urge soporte para manos, ajustes a la IA en dificultad Normal, además de algunas optimizaciones para reducir atorones en batalla. Un sucesor que considero puede cautivar a una nueva generación y los amantes de la tercera entrega.
































