Hay historias que no envejecen… solo esperan el momento correcto para volver a encontrarte. Este mayo, la nostalgia se proyecta en pantalla grande con Konnichiwa Festival rindiendo tributo a Mamoru Hosoda.
20 años después, el salto sigue doliendo (y encantando)
Para celebrar el aniversario número 20 de La chica que saltaba a través del tiempo, el festival prepara un ciclo especial que aterriza en cines de México y Latinoamérica a partir del 7 de mayo de 2026.
No es solo nostalgia: es la oportunidad de ver —como se debe— en pantalla grande películas que ayudaron a redefinir la animación japonesa contemporánea. Porque sí, verlas en laptop está bien… pero Hosoda en cine pega distinto.
Cuatro historias, un mismo latido
El ciclo reúne algunas de las obras más representativas del director, cada una con su propio golpe emocional:
Desde el 7 de mayo:
- La chica que saltaba a través del tiempo — decisiones, consecuencias y adolescencia con sci-fi existencial
- Los niños lobo — maternidad, identidad y crecer entre dos mundos
Desde el 14 de mayo:
- Summer Wars — familia + internet = caos hermoso
- Mirai, mi pequeña hermana — viajes emocionales a través del tiempo (otra vez, pero distinto)
La selección no es casual: funciona como mapa emocional de la filmografía de Hosoda, donde el tiempo, la familia y la identidad son constantes… pero nunca se sienten repetidas.
De la sala al recuerdo (y de vuelta)
El circuito en México se llevará a cabo en salas seleccionadas de Cinépolis bajo su sello +QueCine, con boletos disponibles desde el 14 de abril en taquilla, app y sitio oficial.
Para el resto de Latinoamérica, el anuncio es más teaser que certeza: la cartelera completa y cadenas participantes se revelarán próximamente. Traducción: toca estar pendiente si no quieres enterarte cuando ya no haya boletos.
Más que anime: una firma autoral
Hablar de Mamoru Hosoda es hablar de sensibilidad narrativa con estética impecable. Su cine no solo conecta con fans del anime, también dialoga con cualquiera que haya crecido, perdido o cambiado… o todo al mismo tiempo.
Este ciclo no solo celebra una película, sino una forma de contar historias que mezcla lo cotidiano con lo imposible sin pedir permiso.
Conclusión: volver al pasado nunca fue tan buena idea
En una era donde todo compite por tu atención, regresar a estas películas es casi un acto radical. Konnichiwa Festival apuesta por algo simple pero poderoso: buenas historias, en el lugar correcto.






























