El fantasma de Esparta comparte una historia a Caliope sobre su hermano que Arami quiere escuchar en God of War: Sons of Sparta.
HISTORIA DE GOD OF WAR: SONS OF SPARTA
Mega Cat Studios nos lleva a una era más sencilla, cuando Kratos era solo un joven aspirando a la legión. Un relato que lleva a conocer su relación con su hermano Deimon, su vida como mortal y un lado más humano. Antes de ser un dios, fue un espartano que protegía a su hermano.
JUGABILIDAD
God of War: Sons of Sparta se une a los caminos del metroidvania con un matiz más narrativo. Explorar áreas con algunos secretos que solo podremos conseguir cuando hayas expandido tus habilidades, paredes falsas. Los enemigos arrojan obtener orbes rojos para poder conseguir e incluso potenciar nuestras habilidades. Si se busca mejorar nuestro armamento, hace falta materiales que están desperdigados en diferentes áreas. Ya sea la punta de la lanza, su base u otros accesorios que determinarán nuestro nivel. Algo que afecta la dificultad para lidiar con los diversos enemigos que nos toparemos.
La exploración se apoya del uso de un busto y otras herramientas para abrirnos paso por diferentes zonas. Se le suma un combate que requiere poner atención a cómo te están atacando, priorizar amenazas o te caerás rápido. Estos dos aspectos si bien funcionan en general, presentan algunos problemas que afectan un poco a la experiencia. Los enemigos hacen daño al contacto y si necesitas treparte de vuelta, al subir nuevamente caerás al tocarlo. Algo que se podría ajustar si solo hiciera daño su ataque, así se podría evitar esta situación. El otro radica en la IA, en grupos grandes son una amenaza, pero en grupos reducidos o solitario demoran en atacar. Lamentablemente no se puede negar que se queda un tanto atrás en un género cuya competencia dejaron el listón alto.
Pese a estos detalles impolutos, tenemos un sistema de mejoras que permite ciertos estilos de juego basado en daño elemental. Repasemos lo esencial, partiendo de un ataque normal que hace daño con orbes espirituales dorados para costear distintas habilidades. Desde un ataque con menor daño para marear más rápido con el fin de asestar un ataque mortal al enemigo. La otra opción es poder usar las habilidades espartanas que te ayudaran durante el combate. Las modificaciones que podemos hacer a nuestro armamento ayudan a darle variedad, cuyos materiales no tardas tanto en conseguir. Un elemento de doble filo, porque es fina la línea entre tener variedad o demasiadas cosas a mejorar.
Hay una buena variedad de zonas inspiradas en el mundo griego que vamos a visitar. No solo tenemos exploración, también tendremos los desafíos de las ninfas y los templos divinos para mejorar los regalos olímpicos. Las pruebas de las ninfas son un buen añadido cuyos premios pondrán en aprietos hasta los que tienen más callo. Carreras con acertijo, otras serán de habilidad y no pueden faltar los combates por tiempo que requieren dominar cada movimiento. Quizás no innova con estos elementos ya vistos, pero son un buen reto que complementa la aventura. Lo que sí debe ser mejor es el ritmo narrativo, tarda en despegar debido a un tramo inicial algo lento. Una observación importante, el cooperativo local con historia aparte se desbloquea al terminar el juego. Unos desafíos extra que, si bien ofrecen más tiempo de juego, en la campaña habría sido un gran plus.
APARTADO GRÁFICO
El pixel art de los escenarios y el de los personajes si bien no es malo, la cámara le resta detalles. Cuando muestran panorámicas del escenario, tendremos paisajes llamativos y escenarios míticos. La cosa cambia cuando ese mismo estilo alejado se usa en lo jugable, no permite apreciar los sprites como merecen. Eso nos lleva a otro problema, no todo su pixel art recibe el mismo nivel de detalle. Los jefes siguen siendo el mejor exponente, pero los enemigos menores son donde se nota esta disparidad. Si bien los efectos visuales cumplen, pudieron añadir algunos más para que tenga más impacto el parry o poderes especiales. El diseño de niveles invita a explorar, tener curiosidad por probar cosas para ver si hay algo más. Lo que sí está mal, es que la traducción textual latina y algunos menús contienen algunos textos en inglés.
MÚSICA Y SONIDO
La banda sonora tiene un apartado más cuidado, buscando mantener el tono según la situación. Desde el misticismo de la isla de una bruja, la aparente paz de la tierra espartana o epicidad ante jefes. La actuación de voz en inglés es buena y cuenta con doblaje a español latino usando voces ya conocidas. Esta última cumple, aunque presenta dos problemas que deben atajarse. La primera es que aún con la mejora de audio en voces, se escuchan algo bajos los diálogos. El otro es cuando Deimos habla a través del busto, no hay forma de hacer que suene en la pantalla.
CONCLUSIÓN
God of War: Sons of Sparta es una aventura que se sale de lo habitual para nuestro destructor de dioses. Cumple su cometido principal de ser entretenido mientras nos cuenta uno de los momentos más tempranos de su historia. Su pixel art y paisajes que a momentos logran destacar, pero pierde detalle gracias a una cámara lejana. Los jefes es donde más destaca su diseño artístico, una lástima que con enemigos regulares no tienen el mismo cuidado. Aún sin aportar algo nuevo, hay suficiente variedad para abordar el combate a tu estilo y retos opcionales bien recompensados. Si eres seguidor del semidios, te puede interesar para conocer esta historia.
































