[Arata Review] Once upon a Katamari [Steam]

Once upon a Katamari

Vuelve la locura por girar del Príncipe para restaurar el mundo de Arami por jugar con el tiempo en Once upon a Katamari.

HISTORIA DE ONCE UPON A KATAMARI

Bandai Namco nuevamente ha dejado que el Rey del Cosmos meta la mano donde no debe. Ahora el tiempo mismo se ha fracturado y solo un gran katamari puede absorber todo el caos de las travesuras. Pero debemos viajar a todas las eras de la humanidad para reparar el daño, ruede lo que ruede.

JUGABILIDAD

Once upon a Katamari empieza como todo juego de la saga, una esfera que puede adherir absolutamente lo que sea. La diferencia es que ahora tendremos acceso a un mando simple para aquellos que se les complica el modo clásico. Puedes alternar entre ambos controles sin ninguna penalización, afortunadamente, así todos rodaran como mejor les acomode. Se mantiene el humor fuera de lo común mientras usamos nuestro rodador que ahora debe adherir ciertos objetos. A esto añadimos las tres coronas escondidas, los regalos únicos de fase y los 68 primos del príncipe. Desde buscar un objeto, obtener cierto tamaño en tiempo determinado o limpiar un área en un tris. Hay suficiente variedad y diversión al rodar gracias a sus desafíos extra en cada nivel.

Todo mientras recorres un hub principal por cada época histórica que puedes visitar usando el S.S. Príncipe. Si quieres ir a otras eras, tendrás que completar más niveles que alimenten el motor de esta nave máquina temporal. Cuando terminas ciertos niveles tendrás un poco de su narrativa surrealista donde finalmente conocemos a la Reina del Cosmos. Si bien no es una historia compleja, ofrece un alivio cómico que le da seguimiento a las paradojas temporales. Mientras superas las locas peticiones del monarca podrás obtener obsequios que permiten personalizar a tu propio primo. Si eso no te basta puedes intentar competir en el Katamaribol con cuatro jugadores en línea o la CPU.

Llevar solo la historia en unas siete horas o volverte un maniaco buscando cada coleccionable disponible te tomara 16 horas. Este título va a exigir mucho de ti, porque ya debes dominar el movimiento sin importar el tipo de control. Todo puede parecer puro placer, pero el título enfrenta algunos problemas que afectan un tanto la experiencia. Obrar con la cámara sigue siendo un problema, aún si usas una ruta óptima o dominas el movimiento. Tiene un sistema de transparencia en la cámara que permite ver a tu personaje, pero en áreas cerradas es ineficiente. El otro viene por tener varias pantallas de carga y aunque no duran mucho, podrían haberse evitado. Finalmente, que el aspecto competitivo si bien es una novedad interesante, se lamenta no haber tenido una opción local.

APARTADO GRÁFICO

No es un título que busque portento gráfico, sino todo lo contrario, ser una sátira de bajo poligonaje. Esto forma parte de su esencia desde la primera entrega, pero aun así no pierde la oportunidad para ser detallado. Los escenarios empiezan como si fueras del tamaño de un alfiler y cuando absorbes lo suficiente, la escala cambia radicalmente. Todo esto sin perder rendimiento, además de tener niveles varias etapas de crecimiento que disfrutarás al pulir tus habilidades. Solo una lástima que los hub no cuentan con el mismo pulido, pues tienen un problema de caída de frames. Algo que no se entiende, pues no son lugares con mucha carga gráfica o elementos, quizás sea falta de optimización.

MÚSICA Y SONIDO

Los temas empleados para el periodo japonés son diferentes a otras épocas históricas. De hecho, son los mejores, los que mantienen esa esencia alocada y bizarra. Para las otras épocas como la vaquera, la griega u otras usan un estilo más ambiental. Es raro tener dos bandas sonoras tan contrastadas y aunque ambas sirven para acompañar nuestras locuras, la japonesa es superior. Más cuando tenemos temas cantados que siguen la estela estrambótica de la saga y hasta te ponen adrenalina al jugar bien. Los efectos de sonido no han cambiado mucho, siguen la línea de lo exagerado, con diálogos siendo discos rayados para los Reyes del Cosmos.

 

CONCLUSIÓN

Once upon a Katamari es una secuela que logra meter cosas nuevas sin romper mucho la fórmula. Una aventura donde prima la risa que al mismo tiempo es capaz de hacerte sudar cuando tomas ciertos retos. Lástima que el modo competitivo no se prestó para poner un modo local a pantalla partida, una oportunidad perdida. Aún con su problema de rendimiento y cámara, ofrece novedades que le permiten ser una entrega a tomar en cuenta. Si nunca lo has jugado su control moderno te atrapará, si ya tienes cayo también lo hará, su surrealismo encantará.