Este año, MACABRO XXVI, el Festival Internacional de Cine de Horror de la Ciudad de México, abre las puertas de un lugar donde cada habitación cuenta una historia perturbadora. Inspirado en los hoteles más emblemáticos del cine de horror, el Hotel Macabro se convierte en el concepto central de la edición XXIV del festival, prometiendo una experiencia cinematográfica intensa, siniestra y exquisitamente aterradora. Si eres amante del género, prepárate para hospedarte en un espacio donde lo elegante se mezcla con lo sangriento… y de donde no hay escapatoria.
Hotel Macabro: un homenaje visual a los espacios más terroríficos del cine
Los hoteles han sido, históricamente, espacios cargados de misterio y tensión en el cine de horror. Desde los pasillos laberínticos del Overlook en El resplandor hasta los secretos oscuros del Motel Bates en Psicosis, el cine ha convertido estos sitios en verdaderos íconos del miedo. Este año, Macabro rinde tributo a ese imaginario colectivo con un cartel conceptual que evoca lo más sofisticado y espeluznante del género.
La imagen oficial del festival es una creación del talentoso dúo conformado por Diego Álvarez y Roxana Ruíz, quienes han sido los artífices visuales de Macabro por casi dos décadas. Con una paleta de negro, rosa, azul y amarillo, el póster de esta edición no solo rompe con las convenciones del diseño de horror tradicional, sino que también marca la madurez del festival: 24 años celebrando lo más oscuro y vanguardista del cine de género.
El festival que convierte el horror en cultura cinematográfica
Del 19 al 31 de agosto, la capital mexicana se convertirá en un epicentro para los entusiastas del horror con funciones, encuentros, presentaciones especiales y conservatorios. MACABRO no solo exhibe películas; crea una comunidad alrededor del pensamiento crítico, el análisis estético del terror y su capacidad para dialogar con los miedos contemporáneos.
Durante estos días, las principales sedes culturales de la Ciudad de México abrirán sus puertas para proyectar lo mejor del horror nacional e internacional. Y como es costumbre, habrá actividades paralelas para explorar las diversas manifestaciones del género, desde el cine independiente hasta los clásicos que definieron épocas.
MACABRO, una experiencia con estilo… y sangre
Esta edición promete ser una experiencia inmersiva. Cada función será una llave para acceder a nuevas dimensiones del miedo, a nuevas narrativas que desafían los límites de la mente humana. El Hotel Macabro es más que un concepto: es una metáfora del propio festival, un espacio donde cada habitación guarda una historia única, un homenaje, una memoria… o una pesadilla.
Y como reza su lema no oficial: el rosa nunca había sido tan macabro. Este color, asociado normalmente con la ternura o lo naïf, aquí se convierte en un símbolo de la elegancia del horror. Una invitación a cuestionar, a jugar con lo inesperado y a sumergirte en un universo donde el miedo también puede ser hermoso.






























