Arrakis vuelve con un calor más abrasador donde Arami deberá adaptarse a la hostilidad de las arenas de Dune: Awakening.
HISTORIA DE DUNE: AWAKENING
Funcom ha creado una línea donde Paul Atreides nunca nació y un agente de la Bene Gesserit toma su lugar. Tu misión es hallar a los Fremen que han desaparecido, además de tener que despertar al Durmiente. Una misión suicida que nos lleva a luchar por nuestro pellejo, cuidarnos del sol e intentar cumplir la tarea. Es algo que implica el todo o nada, una última apuesta para que haya una posibilidad de salvación.
JUGABILIDAD
Dune: Awakening nos lleva al género del MMO con un mundo abierto con misiones principales, secundarias y contratos. La posibilidad de unirte a la casa Astreides o Harkonnen, no sin antes crear a tu personaje asignándole una clase. Aparte de afectar como llevarás la partida durante los combates, altera las misiones disponibles, planos a desbloquear y bases disponibles. Hay un sistema político donde los gremios pueden recibir desventajas o mejoras a nivel global. O bien quedarte en un área a conseguir los materiales para fabricar ese plano que tanto ansiabas conseguir. Todo mientras cuidas no deshidratarte, evitar la insolación al exponerte varios segundos al sol o moriremos irremediablemente.
Cada cosa que hacemos en las primeras horas tendrá un costo de agua, pero no podemos depender de plantitas. Hay que fabricar un sistema que transforma la sangre en el líquido vital o tomarlo de forma pasiva del entorno. Lo cual nos lleva a planear bien donde vamos a poner la base para saber qué materiales hay cerca. Aquí no se perdonan los errores y hay persistencia en las cosas que haces, en especial cuando ya tienes un gremio. Pueden apoyarse para conseguir materiales orgánicos, pedregosos, metales o demás que necesiten para sacar adelante la siguiente tarea. Aunque a diferencia de otros juegos del género, aquí te vas a estar mudando seguido por su clima dinámico. Este es capaz de arrasar con todo, en especial si no tienes una buena base.
La progresión inicial es lenta, te tocará un buen de estar buscando materiales con ayuda de la guía. Una vez que sacas tu primera base, se empiezan a agilizar las cosas, más cuando tienes un vehículo. Las arenas abiertas tiene el riesgo de lidiar con los gusanos, además de la insolación, algo tolerable con una sandbike. Porque ir a pie implica tener cuidado con las vibraciones que produces al pisar, sin importar la ruta que tomes. También nos ayuda para llegar a otras regiones que de otro modo sería imposible, pero eso no es todo. Contamos con un camión para el transporte de materiales, el ornithopter que facilita cualquier viaje, salvo las tormentas de arena. Es un peligro que acaba con cualquier cosa, sea la que sea su naturaleza.
Para el armamento tendremos de todo tipo: dagas, espadas, armas de fuego, sets con diversas mejoras y más. Esto se complementa con la clase seleccionada y que en medio de tu aventura te topes con un maestro. Su institutriz nos puede ayudar a conocer otra de las clases del juego, permitiendo abrir nuestras posibilidades de crecimiento. Los combates emplean un botón de ataque salvo que uses armas de fuego donde puedes disparar sin apuntar. Ambas modalidades son responsivas, aunque el personaje se siente algo tosco usando armas de combate cercano. Esto se debe a que no todos nuestros ataques parecen afectar, aún si les tiras ráfagas de cuchillazos. Fuera de ahí las coberturas, usar parry o el entorno para sacarles ventaja es satisfactorio.
Alcanzar el Desierto Profundo hace que debas tener más cuidado, pues es una zona avanzada de juego. El más mínimo error te puede salir caro, con varias zonas con PvP habilitadas, salvo los bordes de este lugar. Los mejores recursos para fabricar el último rango están aquí, crenado el efecto de alto riesgo con gran recompensa. Tu derrota implica que te pueden saquear, así que más vale llegar preparado y bien acompañado, aquí solo es imposible. Puede no ser del agrado de todos, pero esto es lo que logra crear esa sensación del mundo de Arrakis. No solo los gusanos o las tormentas son una amenaza, los habitantes también lo son. La lentitud que llega a tener y a veces inclemente, son parte del encanto que da vida a esta saga.
APARTADO GRÁFICO
El motor gráfico permite recrear un mapa gigantesco capaz de mantener persistencia y una fluidez competente. Solo en ciertos momentos cuando hay mucha carga gráfica llega a tener un bajón temporal, quizás por stream de datos en la cámara. El diseño de mundo está bien trabajado junto al clima dinámico con cambio en tiempo real. Al igual que la recreación de los gigantescos gusanos, que sorprende verlos en movimiento con el motor del juego. Una interfaz funcional minimalista que no estorba, aunque con un defecto serio, a veces la retícula central no desaparece. Incluso no se puede quitar durante las cinemáticas, aunque muevas el stick correspondiente, hasta que decide responder.
MÚSICA Y SONIDO
Destaca el trabajo de la actuación de voz, junto a una banda sonora que logra representar lo inhospito. El sonido no se queda atrás, especialmente cuando tienes que cuidarte de los gusanos o las tormentas. Estos elementos no solo logran inmersión, te hacen sentir parte de este mundo que constantemente te recuerda sus peligros. Es de los pocos juegos donde se siente que lo visto se siente lógico con lo que oyes.
CONCLUSIÓN
Dune: Awakening es un MMO que definitivamente no es para todos los jugadores por lo impiadoso que es. Tiene un apartado audiovisual elaborado con cariño y se traslada a la jugabilidad que necesita arreglos rápidamente en algunos aspectos. Principalmente el combate directo o a distancia, los problemas de interfaz que no desaparece y toca pausar para mover la retícula. El resto de sistemas son coherentes para ofrecer la sensación de que es un mundo vivo y conectado. Lástima que tenga una curva de aprendizaje algo exigente, además de necesitar buen equipo para mover el juego en condiciones. Una aventura apta para los fans de la saga y del género, porque llega a ser bastante exigente.


































