La guerra dividió el mundo en dos naciones y Arami solo puede tomar un bando mientras se agotan los recursos de Tempest Rising.
HISTORIA DE TEMPEST RISING
Slipgate Ironworks nos asigna el rango de comandante de la justiciera Global Defense Force o la avanzada Tempest Dynasty. Ambas buscando el predominio de un valioso recurso que les permite crear tecnología sin igual. Un subproducto de la guerra que ha dado lugar a otros peligros en el planeta
JUGABILIDAD
Tempest Rising no solo trata de dar nueva vida a los juegos de estrategia en tiempo real en tiempos modernos. De entrada tendremos dos facciones que aprovechan de diferente manera el mismo recurso nacido de la Guerra Fría. Una realidad alternativa donde tendremos una narrativa antes del despliegue y también durante las misiones para dinamitar las cosas. Siendo una de las pocas campañas que logran tener cohesión, además de saber entrelazarlas conforme avanzas en ambas. Tendremos 11 misiones por cada campaña, la cual es un elaborado tutorial cuyo ritmo te hará querer seguir una más. Una guerra bélica con personajes que no sabrás cuál es su siguiente movimiento, siendo coherentes en su ficción.
Toma inspiración de otras entregas populares durante los 2000, cuya jugabilidad frenética invita a una toma rápida de decisiones. No solo se trata de construir a lo bestia, debes elegir bien que edificios y unidades sacar o te destruirán. Usaremos las doctrinas, o tecnologías como se le conoce comúnmente en otros juegos de estrategia. Estas aportan diferentes efectos que brindan una ventaja sobre nuestro rival si tienes el recurso para pagarlas. Por lo cual se premia un pensamiento crítico capaz de ser rápido y eficiente, además de explorar el mapa. Habrá escaramuzas en algunos puntos del nivel, pues habrá campos atascados de energía que todos van a querer explotar.
La campaña es disfrutable, pero la cosa cambia cuando se trata del multijugador, aún si es partida casual. A pesar de ya contar con un parche que balancea parte del problema, es necesario mencionar algo de trasfondo. La GDF ofrece una experiencia más clásica, con altos costos de construcción y consumo energético a cambio de producir rápido. Mientras que TD reduce sus costos con una recolección más ineficiente, además de un flujo menos ágil en general. Las unidades de esta facción no están a la par de esta desventaja, aunque el nuevo balanceo parece mejorar esto. Si es una reta casual puede que los encuentros sean más parejos, pero en el competitivo hará falta más pulido.
APARTADO GRÁFICO
Estamos ante uno de los combates más vistosos, intensos y también llamativos. Diseños variados en las unidades, mapas e incluso los biomas donde se desarrolla la campaña. Efectos visuales bien logrados que convierten la partida en un espectáculo bélico memorable. No se queda atrás el diseño de niveles, con mapas que saben jugar con el acomodo de las cosas. Alabamos el buen rendimiento que tiene, con tirones mínimos a pesar del montón de cosas que suceden a la vez. La traducción al español es acertada, empleando una localización neutra para llegar a más jugadores.
MÚSICA Y SONIDO
El rock toma la batuta en este apartado para dar vida a su acción e intentar dar otro giro crudo a los conflictos. No hay capítulo cuyos temas decepcionen, ofreciendo una mezcla entre los 2000 con un compás actual. La adrenalina también va a ser parte de la experiencia junto a sus efectos de sonido que te sumergen. El metal de los vehículos, disparos, lanzallamas, explosiones contundentes y todo sin ser ensordecedor. La actuación de voz destaca desde el principio con personajes naturales y diálogos que no querrás perderte.
CONCLUSIÓN
Tempest Rising ofrece una historia cuyo conflicto si se siente que te traslada a diversos lugares de su mundo. Apartado sonoro pulido que mezcla el rock del 2000 con tonadas actuales para subirte la dopamina con su acción bélica. Lo visual no descarta la optimización, asegurando una experiencia bélica casi sin parones en cualquier modalidad. Enemigos que saben responderte, aún si reduces la dificultad para los menos versados en el género. Pensado más para los fanáticos del género, aunque no es un mal exponente si eres un novato que quiere probarlo.




































