Llegó a México la película sueca El Último Viaje (Den Sista Resan). La película está hecha en forma de documental y sigue a Filip y Fredrik, un dúo televisivo sueco. Ambos deberán hacer un viaje a Francia con el objetivo de reavivar las ganas de vivir de Lars, el padre de Filip. El profesor Lars es un hombre mayor atrapado en el sillón de casa durante su jubilación. Parece atrapado en una profunda depresión tras envejecer y dejar de dar clases, algo que amó toda su vida. El propósito es recrear el mismo viaje a Francia que solía hacer la familia cuando Filip era niño. A través de divertidas remembranzas, Filip intenta traer de vuelta el optimismo de su padre por la vida. La película/documental funciona como un bello road trip capaz de conmover a toda la familia.
El Último Viaje es un road trip cargado de emociones

La narrativa se centra en la relación entre padre e hijo. Es una película que se siente personal, emotiva, y a la vez intenta dar un mensaje a todo público. Asimismo, uno de los temas centrales será la muerte y cómo es percibida en la vejez, desde la perspectiva del retiro de Lars. A lo largo del viaje, Lars enfrenta sus temores y reflexiona sobre su vida, mientras Filip busca reconectar con su padre y devolverle la alegría de vivir.
Otro de los apartados a reconocer es la banda sonora. Está bien ejecutada, llevando a la nostalgia y a la emotividad en los momentos precisos, dándole fuerza a la narrativa y haciendo la historia más inmersiva. Es capaz de hacer empatizar aún más con la historia. Desde ciertos momentos de recuperación de Lars, o en el clímax de la película, no deja indiferente a nadie al momento de hacer juego con la escena.
A través del viaje en el auto clásico del equipo, podremos disfrutar de paisajes de Francia que en sí mismos son una postal turística. Son pocas tomas, pero bien ejecutadas, donde logran ambientar a la perfección la locación y darnos a entender el porqué Lars estaba tan embelesado con esos viajes de su juventud.
Conclusión:
Filip intenta devolverle el sentido de la vida a su padre Lars. Esto no es algo sencillo de lograr. Lo mencionan en la película como «la chispa» que tiene el vivir. Intenta reconectar a través de lo espiritual, o de recuerdos de antaño, también de amigos. Pero es el final el que logrará darle una respuesta concreta a la interrogante que surge en su vejez.
La película o documental funciona bien, es emotiva, incluso se puede percibir inspiradora o terapéutica. Hay que mencionar que tiene un ritmo que puede sentirse algo pesado para ciertas audiencias, quizá por la naturaleza misma de la historia. Sin embargo, sin duda El Último Viaje puede recomendarse.




























