Monster Hunter Wilds nos trae las cacerías más divertidas y espectaculares de la saga, aunque se queda corto algunos frentes.
Cacería en un nuevo nivel… con algunos detalles.
En esta ocasión, el juego le da mayor peso a la narrativa, cosa que no hacía en títulos anteriores. Por lo general, los juegos de Monster Hunter nos contaban algo de historia conforme íbamos superando misiones . Teníamos que superar misiones específicas, superar una especial y luego desbloqueábamos misiones de mayor dificultad. Entre estos momentos sucedían cosas que desarrollaban la trama que tomaba lugar en dicho juego.
Pero en Wilds, la cosa cambia drásticamente, pues en un principio se nos presenta una historia que funciona como un tutorial para aprender a jugar. La historia comienza con el rescate de un niño que terminó huyendo de las «Tierras Prohibidas», un lugar se supone está deshabitado. Si de por si ya era raro encontrar a alguien en este lugar, el misterio aumenta cuando hechos extraños comienzan a suceder con monstruos que habitan ese lugar, cosas que en teoría, no deberían estar pasando.
Es cuando el Gremio llama a un cazador de élite (nosotros), para aventurarnos en este lugar junto con un grupo y adentrarnos en las Tierras Prohibidas para descubrir que es lo que está sucediendo.
La realidad es que la trama no es precisamente la mejor que se ha visto, aunque tiene uno que otro momento que hará el viaje más o menos llevadero. Cómo mencioné anteriormente, la historia funciona como un tutorial, por lo que nos explicarán las nuevas mecánicas mientras avanzamos en los objetivos. Esta parte del juego cubre las misiones de rango bajo, por lo que no será difícil pasar esta parte. De hecho, puede llegar a sentirse algo tediosa ya que los monstruos tienden a huir por el daño recibido más que pelear. Además, muchas secciones nos llevan de un punto a otro de forma automática, cosa que nos resta libertad de acción.
Nuevas formas de caza.
Lo que nos inspira a superar la historia es la jugabilidad. Esta es probablemente la más divertida que ha tenido la saga, y lo dice alguien que viene jugando desde la época de PSP. Esto es debido a algunos sistemas que se han integrado a esta nueva entrega de la saga. En primer, regresa la posibilidad de subir a un monstruo para dañarlo mientras evitamos ser derribados por este. Si conseguimos infligir suficiente daño, haremos un ataque especial que provocará una gran cantidad de daño, además de derribar al monstruo para dejarlo expuesto.
También tenemos un par de características que funcionan en conjunto. Al luchar con un monstruo, iremos dejando heridas en el con nuestros ataques. A simple vista estas no suelen verse, pero podremos detectarlas con la segunda característica, el Modo Enfoque. Con mantener presionado un botón, aparecerá una retícula como si de un shooter en tercera persona se tratara. Esto nos permite dirigir nuestros ataques en tiempo real y ver las heridas de los monstruos en forma de puntos rojos. Si hacemos suficiente daño a estos puntos, romperemos ciertas partes de los monstruos que se traducen en recompensas al final de la misión. El modo enfoque no es necesario para superar a los monstruos, pero es una gran herramienta para infligir mucho daño y fallar menos ataques a la hora de luchar.
Hablando de las armas, tenemos de regreso los 14 tipos de armas de juegos anteriores. Aunque no se añade alguna nueva, cada tipo cuenta con nuevas técnicas que harán que su uso se sienta fresco. No es que tengamos que aprender a jugar nuevamente con cada arma, pero si que tendremos que practicar para aprovechar su máximo potencial.
Otra característica interesante es que podremos equipar un arma secundaria, la cual será accesible desde nuestro Seikret, una criatura que nos transporta a través del mapa. Un botón servirá para llamarlo y que nos podamos mover de forma rápida, pero con otro botón, se acercará a nosotros para poder equiparnos con el arma secundaria. Esto extiende el abanico de posibilidades ofensivas, ya ue podemos equipar otra arma de nuestra elección.
También tenemos el regreso de la Eslinga, una herramienta que nos permite obtener materiales a la distancia, entre ellos, proyectiles con distintos efectos que podemos disparar a los monstruos. Y por si faltaban más opciones para castigar a nuestro objetivo, podemos utilizar algunos elementos del entorno, como una roca en el techo de una cueva para tirarla sobre la cabeza de un monstruo.
Y hablando de los escenarios, Monster Hunter Wilds presenta distintos biomas que podremos recorrer libremente (una vez terminado el modo historia). Si bien no es un mundo abierto, cada escenario es de buen tamaño para darnos ese sentimiento de exploración. De hecho, podremos levantar campamentos temporales en algunas de las zonas de cada bioma para poder prepararnos antes de cada cacería. Podremos aceptar misiones en el lugar que nos encontremos y prepararnos para continuar con la caza desde estas bases temporales. Eso si, corren el peligro de que otros monstruos derriben nuestro campamento y tengamos que reconstruirlo.
Cada bioma tiene característica propias, además de distintos efectos climatológicos que podrían cambiar la forma de cazar. Ya sea tormentas de arena o eléctricas, cada clima será un reto con el que lidiar.
También tenemos que hablar del multijugador, si bien no es un aspecto obligatorio, si que está integrado de forma activa en el juego. Al entrar desde el menú principal, nuestra partida es una especie de sala. Durante las cacerías, podemos lanzar una bengala que traerá a personajes NPC que nos ayudarán en la cacería. Pero estos estarán presentes de forma temporal hasta que algún jugador responda a nuestro llamado y se una a nuestra misión. Esto nos permite recibir ayuda cuando la situación se dificulte o queramos terminar alguna misión más rápido.
Por cierto, no podemos seguir sin mencionar a las estrellas principales de todo Monster Hunter, los monstruos. Aunque son menos en cantidad, la variedad que hay es bastante buena, de hecho, tenemos varios monstruos debutantes en la saga. Esto ayuda a tener una variedad que se complementa de buena manera con monstruos que regresan de juegos anteriores.
El principal problema es que la dificultad general, incluso en rango alto, es algo baja respecto a otras entregas, esto debido a que Wilds busca se la mejor puerta para nuevos jugadores que llegan por primera vez a la franquicia. Aunque los cazadores más veteranos, como su servidos, puedan resentir esto, no quita el hecho que en general, el juego es muy divertido una vez superamos el modo historia.
Accesibilidad poco accesible.
Como ya mencioné, Wilds busca ser la mejor puerta de entrada para jugadores nuevos en Monster Hunter, por eso, encontraremos muchas opciones a la hora de jugar. Una característica llamativa es que podremos personalizar a nuestro cazador con un gran creador de personaje antes de comenzar la partida. Podremos elegir, el cabello, tipo de ojos, voz, entre otras características.
También podemos personalizar otras características del juego como el tamaño de la interfaz, si queremos priorizar el rendimiento o los gráficos, incluso si queremos que los monstruos arácnidos tengan otra forma menos sensible para quienes tengan dificultades con ellos. El juego tiene una gran variedad de opciones tanto para elementos del juego como en el apartado multijugador. En este último podremos crear salas para jugar con amigos o unirnos a las misiones de otros jugadores que necesiten ayuda de alguien más.
Aunque todo esto suena muy bien, el problema es que los menús para navegar entre las opciones son un tremendo caos. Todo es accesible mediante menús que son poco intuitivos de navegar, si tenemos suerte, podremos dar con la opción que estamos buscando, la opción está, pero lo complicado es encontrarla. Aún con ello, es bueno contar con una gran variedad de personalización.
Las Tierras Prohibidas.
Visualmente, el juego cumple de buena manera, los biomas son variados y con muchos detalles. Elementos como la iluminación juegan un papel muy importante, lo que eleva la espectaculares tanto de las cacerías como de las cinemáticas del modo historia. En muchas ocasiones tendremos momentos muy espectaculares, sobre todo cuando los efectos climáticos entran en juego.
Los diseños de los monstruos son increíbles y sus animaciones se ven mejor que nunca. Los que quedan un poco a deber son los personajes, de los cuales, sus modelos desentonan un poco respecto a todos los demás elementos. En cuanto al rendimiento general, es sabido que la versión de PC está teniendo varios problemas, pero en consolas suele ser muy estable.
En cuanto a la música, seguimos teniendo temas increíbles que captan de gran manera la intensidad y la épica de los enfrentamientos contra los monstruos. Incluso en momentos relajados, la música acompaña de forma más que correcta. Los efectos de sonido también están muy bien logrados, dando el impacto correcto a cada momento del juego. Por su parte, las voces de los personajes están a muy buen nivel, lo que redondea uno de los apartados más fuertes del juego.
Conclusión.
Monster Hunter Wilds llega como la puerta de entrada perfecta para los nuevos cazadores. Ofrece la que probablemente es la jugabilidad más divertida de la saga, un apartado visual que cumple y un apartado de sonido muy potente. Desgraciadamente, elementos como la dificultad y la simplificación de varias características se vieron muy comprometidas, haciendo que los cazadores más veteranos recientan estos cambios. Aún así, la realidad es que Wilds es un digno sucesor de una de las sagas más exitosas de Capcom. Aunque el contenido se queda algo corto, ya se anunció que más monstruos y otras características estarán por llegar en el futuro con actualizaciones gratuitas. Esta entrega puede parecer diferente, pero el alma está ahí y cazadores tanto nuevos como veteranos pueden hacerse a las armas y salir de cacería una vez más.
Monster Hunter Wilds es desarrollado y publicado por Capcom. Ya está disponible en Xbox Series X | S (copia de este review). También podemos encontrarlo en PlayStation 5 y PC a través de Steam.
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