Tres nuevos señores se unen a la batalla y Arami debe elegir un bando para sobrevivir en Total War: Warhammer III – Omens of Destruction.
Llega nuevo contenido a una saga con un lore en constante expansión y que pocos abordan por su complejidad. Los augurios de la destrucción sin duda es un título que cautiva, incluso si no conoces la franquicia. Esta reseña está más centrada en alguien que juega de forma casual esta serie de juegos 4x. Es un título demandante que fácil te puede quitar 100 horas y no has visto la mitad de todo lo que ofrece. Que comience este fiestin del caos.
HISTORIA DE OMENS OF DESTRUCTION
SEGA nos presenta las gestas legendarias de Gorbad, Skulltaker y Golgfag que disputan por el trono inmortal. Buscarán arrasar al enemigo, forjar alianzas, tomar bastiones o lo que haga falta para obtener la victoria. La gloria aguarda para los osados en Imperios Inmortales, sin importar el bando que tomes.
JUGABILIDAD
Omens of Destruction nos ofrece tres señores legendarios que podremos usar en Imperios Inmortales. Cada uno con dinámicas propias al jugar y también en obtener la victoria para ofrecer algo diferente en esta ocasión. Veremos un poco de cada uno de los legendarios, además de añadir a Arbaal el Invicto de forma gratuita. Lo que sí, esta expansión también añade nuevas unidades, junto a otras mecánicas de facción para ampliar las campañas. Todo esto se va a enfocar en el contenido para un jugador, donde considero tiene más valor estos añadidos.
Skulltaker dirige a los demonios con una furia que busca dar caza a otros señores de guerra. No necesita estar tomando asentamientos, sino tomar las cabezas de sus enemigos para alimentar su capa de cráneos. Conseguir el favor de Khorne y las cabezas son un bien más lucrativo para él, al ofrecer más experiencia. Ganar batallas también es importante, además de que obtienes mejores cosas entre más grande sea tu rival. A diferencia de otras modalidades, la IA le gusta huir de ti para complicarte la victoria. Nuestra capa tiene una poderosa habilidad, teletransportarnos ante cualquier lord que hayas visto en el campo a cambio de esencia. Por si fuera poco, ahora las unidades demoniacas tienen posibilidad de ser restauradas, como los no muertos.
Golgfag rompe la campaña a su modo, ya que tampoco requiere que estés conquistando diversos territorios. Vive como un mercenario a base de contratos, donde tomas las batallas de otros para lidiar con armadas, agentes y más. Cumplir los viles deseos de tus contratistas hace que suba tu nivel de satisfacción para obtener riquezas o carne. Al invadir puedes optar por tomar las cosas o bien dárselo a quien te contrato a cambio de mucha satisfacción. Puedes optar por tomar partido de alguien, aunque con este jefe es mejor mantener cierto orden para beneficio del negocio. Así te aseguras de tener contratos todo el tiempo, igual es posible lograrlo si optas el enfoque bélico. Esto se debe a que si entras en un conflicto, al ganar se reinician tus relaciones.
Gorbad mantiene el enfoque de conquistar tantos territorios como puedas, aunque con ciertos cambios. Cuentas con tres ranuras Da’Plan para crear tácticas con mejoras temporales para ti, además de potenciarse con cada victoria adquirida. Los planes usan un esquema específico de unidades para llevarlo a cabo, así consigues algunas pasivas útiles en ciertos estilos. Quizás la más útil de ellas, es el poder detener el movimiento del enemigo para atacarles con tus unidades. Puedes optar por aplastar de forma directa, a distancia o quizás un enfoque más defensivo. Es el más flexible de los tres a la hora de entablar combates, pero no por ello más fácil.
Unos añadidos que convierten a las facciones más destructivas en algo divertido para un jugador. Por ejemplo, obtener bonificaciones por tener racha de victorias al jugar con los Khorne. Las nuevas unidades permiten probar otras estrategias gracias a un retoque al árbol de habilidades de cada grupo. Aunque debo decir que me habría gustado que se pudieran empelarlos en otras campañas, como Reino del Caos. Quizás tiene su razón de ser, a raíz de los cambios que pusieron como los nuevos árboles de investigación. Para jugadores novatos el formato más lineal es bueno, pero quizás algo simple para los veteranos. Considero que buscan compensarlo con pasivas más útiles y variadas, en vez de rellenar porque sí. A pesar de estas pequeñas carencias, logra ofrecer la sensación de un líder despiadado, un mercenario convenenciero o aplastar con poder absoluto.
APARTADO GRÁFICO
Cabe mencionar que he notado una mejora de rendimiento en general, incluso pasar de calidad alta a ultra. Los diseños de los nuevos personajes destacan en su modelado, arte 2D y también las nuevas áreas de Gran Cathay. Áreas que tienen buen diseño artístico y que aportan más variedad al de por sí vasto mapa de Imperios Inmortales. La interfaz para los nuevos añadidos es buena, aunque hubo más empeño en los campeones legendarios, como el trono de cráneos. Solo noté que al parecer no siempre deja escalar la interfaz, algo que ayuda a apreciar mejor los textos.
MÚSICA Y SONIDO
Los temas de presentación y las nuevas líneas de diálogo cumplen de sobra, te mete en la piel de cada leyenda. En el campo de batalla es donde sale a relucir más este aspecto, lástima que solo el ayudante está doblado. Exceptuando ese detalle, la actuación de voz es buena, aunque pueden cansar un poco ciertos gritos durante los combates.
CONCLUSIÓN
Omens of Destruction es un DLC que busca atraer a los jugadores con personajes que aportan nuevas formas de jugar. Al mismo tiempo revitaliza el juego base dotándole nuevas dinámicas, aunque algunas de las ya existentes se simplificaron un poco. Es difícil hacer algo que guste a novatos y vieja guardia por igual. Aquí han logrado balancearlo, pero sigue siendo un juego denso para los novatos por la gran cantidad de cosas por hacer. Poner añadidos a varias razas en vez de una es un cambio bienvenido, ojalá eso se empiece a ver más en otros DLC.
































