Seis años tuvieron que pasar, de 2018 hasta 2024, para que se volviera a desarrollar una Miku Expo en México. Ahora, tras dos semanas de haber concluido y con la emoción baja, se podría decir que fue un buen evento con una organización mediocre.
Lo que se entregó como un show de Miku Hatsune, sin ver a lo demás, fue lo mismo que se nos dio en Canadá y Estados Unidos. Porque hay que aclarar, fue parte de la gira de Norteamérica. Aconteció como una experiencia con un audio espectacular, completamente entrañable, visuales interesantes y un servicio caro.
Sin embargo, al hablar del resto de cosas y, sobre todo, de los productos en venta… por decir poco, nos entregaron nada más que migajas. ¿Pero quién tuvo la culpa realmente aquí?
Te veo a ti, Crypton
En pocas palabras, los únicos culpables aquí fueron Crypton Future Media, dueños de los Vocaloids. Por mucho rato se estuvieron señalando tanto a Ocesa, Ticketmaster o, inclusive, Crunchyroll. Sin embargo, aunque dos de ellos si poseyeron deficiencias, solo a uno se le puede señalar.
Hay que aclarar una cosa: Crunchyroll, el patrocinador, fue solo eso, el encargado de la publicidad. Por otro lado, Ocesa y Ticketmaster se hicieron cargo de ser la promotora del evento y de la venta de boletos, respectivamente.
Todas las empresas se deslindaron automáticamente y le echaron la culpa a Crypton, quienes, mediante la cuenta oficial de Hatsune Miku, declararon que ni siquiera los glow sticks llegarían por “razones de transportación”. Aunque se puede pensar que pasó lo mismo con el resto de la mercancía, hacerlo es parcialmente incorrecto.
Las prendas, llaveros y resto de parafernalia fueron hechos aquí, en México. La base fue tomada de la mercancía que llegó al resto de países, su producción se realizó nacionalmente.
Dado que en el país no hay una maquiladora capaz de realizar glow sticks como en el resto de conciertos, las personas tuvieron que recurrir a otras prácticas. Algunos importaron los suyos con antelación, y otros recurrieron al ingenio mexicano de los vendedores ambulantes.
La Exposición Miku
Previo al concierto, de igual manera, hubo bastante confusión con respecto a los boletos VIP y los provenientes de Citibanamex. A su servidor lo mandaron primero a un piso arriba donde estaban la mercancía, para después decirme que mi entrada siempre fue por la planta baja. Por suerte, no me negaron la entrada por registrar el boleto dos veces.
Otro tema fue el que algunos asistentes llegaron ocho horas antes de que empezara el concierto y ya no los dejaban salir.
De cualquier forma, poco hay para reclamar al show en sí, aparte de que la pantalla de proyección no fue la transparente que se usa para dar la ilusión de holograma. La banda invitada tocó excelsamente, parecían que lo daban todo canción tras canción. Se trataron de la guitarrista, Vixen; el tecladista, Tobias Witt; la bajista, Leanne Bowes; y el baterista, Dylan Wood.
El repertorio musical fue lo esperable con las más recientes pistas y algunos clásicos Vocaloid de los seis integrantes principales: Miku Hatsune, los hermanos Rin y Len Kagamine, Meiko, Kaito y Megurine Luka. No obstante, por obvias razones, quien más tuvo tiempo en el escenario fue la que hondeó el nombre en los pósteres.

Eso sí, uno de los momentos más emocionantes se vivió cuando se interpretó World Is Mine, la que es discutiblemente la pieza más famosa entre todas. Asimismo, la gente quedaba maravillada cuando Miku Hatsune se dirigía a la audiencia en español.
Reprochablemente memorable
A pesar de todas las cosas en contra, la Miku Expo México 2024 no fue mala. Aunque me duela, fue bastante mediocre para algo que su nombre significa “El primer sonido del futuro” con sus pasos hacia atrás.
Lo disfruté como nunca, sin embargo. Me emocioné como un niño. Me ilusionó ver a una de mis artistas favoritas que, a pesar de que no existe, me llena el alma con sus canciones. Ojalá pudiese haber sido mejor para hablar maravillas. Se agradece a Ocesa por la invitación al concierto.


































