El remake de la séptima entrega debuta con su segunda parte y Arami se une al viaje de Cloud en Final Fanasy VII Rebirth.
Un remake por partes suena a un sinsentido en estos tiempos, hasta que vemos el caso de Final Fantasy VII. La aventura de 1997 regresa en un formato de trilogía que no a muchos les sentó bien dicho cambio. Algunos consideran que, con la capacidad de los sistemas actuales, es posible realizar todo en un proyecto. Quizás haciendo algunos ajustes drásticos se podría hacer realidad esa visión empleada para otros remakes. En este caso, a pesar de que no me agradaba la idea, con esta reseña te contamos si eso sirvió. ¿Puede esta segunda parte estar a la altura de la saga?
HISTORIA DE FINAL FANTASY VII REBIRTH
Square Enix abre el telón tras haber escapado de la moderna ciudad de Midgard, la cual quedó arruinada. Ahora Cloud, Tifa, Barret, Aerith y Red XIII deben ampliar su visión para dar caza al héroe caído Sephiroth. El mundo está a punto de estremecerse si no logran entrever a tiempo sus planes y proteger la corriente vital. Un viaje que los llevará a recorrer el mundo en búsqueda de respuestas o quizás algo más.
JUGABILIDAD
Final Fantasy VII Rebirth toma muchos de los aspectos ya vistos de la primera parte y los expande. Equipamiento con habilidades por aprender, materia que mejora con el nivel, invocaciones a vencer para dominarlas y el sistema BTC. Una base que se amplía mediante el nivel de grupo, el cual refleja los lazos que hay entre los personajes. Para que este obtenga experiencia, hace falta hablar e interactuar con nuestros compañeros en diferentes momentos de la aventura. Las decisiones que tomamos afectaran también al cuadernillo de viaje, uno para cada personaje, con un árbol de habilidades. Un conjunto de mejoras que dependerán del nivel de grupo y experiencia obtenida para poder desbloquearlas. Una de ellas son las habilidades sinergizadas, las cuales cobran mucha importancia durante el combate.
Las batallas conservan el sistema que cosechó buenos resultados, mezclando la acción con elementos de rol. Nos movemos libremente mientras se llena con el tiempo o nuestros ataques la barra BTC para realizar acciones especiales. Estas pueden ser las habilidades del arma, hechizos, usar objetos o las habilidades en equipo previamente mencionadas. Estas requieren de una cantidad específica de barras BTC de ambos miembros para activarse para desatar una combinación llamativa. La mayoría son ofensivas, pero lo importante radica en los beneficios extra que puede otorgar para facilitarnos los combates. Esto crea un componente estratégico, ya que hace relevante a todos los personajes durante la aventura. Lo mejor de todo es que sin importar quienes sean tus tres personajes activos, todos reciben experiencia.
Los estados alterados vuelven para bien o para mal, pues son la base de un buen juego de rol. Cosas como convertirte en sapo, anular tus magias mediante silencio, el envenenamiento, los daños elementales para presionar o aturdir enemigos. No solo se trata de machacar el ataque, puedes escanear a los enemigos para conocer que les afecta. Con esto el combate requiere táctica sin reducir su frenetismo, ya que tienes libertad de moverte o cambiar de personaje. Si a quien controlas es atrapado, tendrás que cambiar a otro para liberarle antes de que reciba mucho daño. Incluso hay elementos que pueden subir temporalmente el nivel de los límites para realizar uno que no teníamos disponible. Sin duda un factor que buena falta hizo en otra tierra donde vivimos la aventura de Clive Rosefield.
La exploración ha cambiado al poder recorrer seis regiones diferentes, aunque con un ciclo muy definido. Cada una cuenta con una torre que desbloquea los informes de región creados por Chadley, el ex-investigador de Shinra. Tras activarla, el mapa señalará las actividades especiales que podremos realizar para crear materia o desbloquear nuevas simulaciones de batalla. Se mantiene los combates contra las invocaciones, pero gracias a las atalayas podremos encontrar los protocristales para poder estudiar debilidades. Entre más cristales consigas, más podrás debilitarles con el fin de conseguir su materia e invocarles en combate. También tendremos los tableros de misiones para realizar encargos, varios de ellos sumando a la interacción del grupo. Lo malo es que son tantas que pueden abrumarte, causando un bajón de ritmo.
Todo esto lo realizamos en un mundo abierto que revive mucha de las sensaciones de la aventura original. Áreas bastante grandes donde podremos recoger diferentes materiales que podremos refinar en objetos mediante un sistema de fabricación. Este nos aporta experiencia que se traduce en ser capaz de crear pociones, accesorios e incluso objetos clave. Una función que puede parecer de sobra, pero ayuda a no depender tanto de los vendedores en algunos puntos. Hecho para complementarse con la exploración a pie o mediante chocobo, el ave dorada insignia de esta saga. Habrá puntos de viaje rápido que podremos activar con esta criatura para facilitar la transición en sus áreas masivas. Incluso podremos toparnos con los moogles, los cuales requieren las mismas medallas para conseguir objetos muy útiles.
Los minijuegos son parte de la experiencia en distintos puntos del viaje, integrándolos de buena manera al argumento. Van a contar con una meta que al menos para la historia no suelen ser tan exigentes. Pero si eres de aquellos que buscan sacar todo, te toparás con un salto de dificultad bastante notable. Algunas de las metas son todo un reto, aunque hay algo un tanto curioso con algunos de ellos. Especialmente para la del fuerte cóndor, que de la primera batalla a la segunda da un salto de dificultad notorio. Fuera de este detalle te toparás con mucha variedad: luchas de muñecos, mini naves, pruebas diversas con chocobos y más. También hablaremos de uno en especial que forma parte de la aventura, bien podría tener su propio lanzamiento individual de lo divertido que es.
El que más resalta es el juego de cartas Sangre de la Reina, simple de aprender, bastante profundo y adictivo. Un tablero de tres filas por cinco columnas en el cual ambos jugadores deberán llenar para marcar su territorio. Cada carta tiene un nivel de fuerza y los cuadros que afecta, tanto para colocar carta como bonificar o perjudicar. Aquel jugador que junte más puntos en una fila sumará dicha cantidad a su marcador, el empate no cuenta. La victoria es para quien logre tener más puntos, incluso si se decide solo con una fila en ambos bandos. Hay muchos oponentes en todo el mundo dispuestos a retarte para subir de rango, conseguir cartas y hacerte de un nombre. Es tan trascendente, que uno de los momentos más risueños de la aventura con Red XIII es a causa del juego.
En Final Fanasy VII Rebirth los personajes son tan importantes como nuestro emblemático soldado de élite. Cada uno logra brillar a su manera, tienen algo que decir al respecto en momentos clave o en las secundarias. Hay un desarrollo de personaje que invita a conocerlos plenamente, al grado de que les tomas cariño. Ya sea la brutal nobleza de Barret, la sinceridad inquietante de Red XII o cierta inocencia con travesura de Aerith. Incluso el antagonista de esta entrega logra ser algo más que un simple chico malo de la ocasión. Los motivos, sus lazos y entresijos logran dalr vida a una trama que afortunadamente da lugar a las sorpresas. Se le suma que hay momentos que no dudo se vayan a volver tan icónicos como los del juego original.
APARTADO GRÁFICO
Es una entrega que en moco rendimiento luce bien, pero que sin duda en modo calidad destaca mucho más. Un mapeado extenso que está cargado de detalles, con modelos de personajes sobresaliente, aunque baja un poco en mundo abierto. Quizás le faltará realismo en aspectos como no tener estar mojados cuando te echas un chapuzón. Aún con estos descuidos menores, su portento reluce mucho cuando luchas con las invocaciones, contra jefes o los momentos clave. En cuestión personal, el rediseño general es bueno salvo los moogles, los cuales lucen mejor en la décimo sexta aventura.
MÚSICA Y SONIDO
La composición musical está a la altura de la circunstancia, con varios temas que recibieron un retoque digno. La actuación de voz en japonés, aunque se lleva el galardón, las voces en inglés no se quedan atrás. Hay un trabajo enorme para hacer que cada línea llegue al corazón y lo mismo va para los efectos de sonido. Sean magias, ataques de enemigos, los ataques sincronizados, invocaciones o habilidades de arma. Hay un toque de nostalgia en este apartado, ya que muchos de los elementos del clásico los revivirás aquí.
CONCLUSIÓN
Final Fanasy VII Rebirth logra revivir lo que hizo grande al original sin ser un calcado al cien. Un mundo enorme con bastante que hacer, aunque quizás sus numerosas secundarias pueden hacer prefieras ignorarlas en cierto punto. Sistema de combate que demuestra que puede unir lo mejor de la acción con algunos de los elementos clásicos. Historia que siempre te hará querer seguir adelante, además de sorprenderte con momentos únicos, aunque conozcas la original. Apartado artístico y musical capaz de cautivar tanto a nuevos jugadores como a los fans acérrimos. Una memorable aventura de rol que te tomará al menos 45 horas terminarla si te vas al grano.




































