La precuela del título de Dreamcast da lugar a una historia oscura que Arami no puede evitar al ver las técnicas letales en Slave Zero X.
Los neo retro están reviviendo muchos aspectos de los clásicos, pero sin dejar de lado algunas complacencias modernas. Sin duda es una buena forma de dar a conocer cómo es que los videojuegos han ido cambiando. Como pasamos de elementos muy establecidos en la era de los 8 bits a mejoras importantes en su calidad de vida. No todos han envejecido bien y esta vez veremos si este puede volverse un clásico moderno o morderá el polvo.
HISTORIA
Ziggurat Interactive nos lleva varios años antes de los eventos de Slave Zero, en una versión distópica imperialista de Estados Unidos. El sistema ha creado armas para controlar el poder, pero una de ellas se ha rebelado contra todo pronóstico concebido. Shou toma a un ser biotenligente peligroso con habilidades únicas para la destrucción descarnada, letalidad necesaria para destruir al régimen.
JUGABILIDAD
Slave Zero X ofrece una jugabilidad 2.5 D, donde la movilidad es 2D cuyos fondos son en 3D. Un avance lateral de progresión lineal donde debemos acabar con los enemigos que irán bloqueando nuestro camino usando nuestra espada. Podremos cortar, saltar, realizar desvíos, lanzar granadas o activar una mejora temporal para curarnos por golpe y hacer más daño. Tendremos ataques débiles y fuertes que pueden alterar como sale al combinarlo con alguna de las direccionales. Esto crea un combate que casi parece un juego de peleas calzado en un yo contra el barrio. No faltarán los jefes al final de cada nivel los cuales irán probando cada vez más tu habilidad.
La historia tiene varios niveles divididos en diferentes subsecciones que irán calificando nuestro rendimiento al combatir hordas de enemigos. Entre más creativo seas para despedazar al imperio con jugadas de variadas y mayor duración, mejor es el rango obtenido. No es obligatorio para avanzar, a lo cual puede volverse repetitivo para los que solo quieran conocer la historia. Esto cambia cuando buscas conseguir el rango S en cada una de las secciones, debido a la escasez de movimientos. Le sumas que cada pantalla se llena de enemigos que obligan a estar en constante movimiento para evitar el daño. Es exigente para subir el contador, porque la racha se pierde en menos de 2 segundos de inactividad durante el combo. El esquema de controles por defecto cuesta un tanto acostumbrar, aunque afortunadamente lo puedes cambiar al gusto.
Contaremos con una tienda para conseguir algunas mejoras en la vitalidad, tiempo para ampliar el combo o municiones de armas. Aparte puedes adquirir algunos colores o trajes alternos para alterar como luce nuestro personaje como forma de extender la jugabilidad. Si crees que al acabar ya hiciste todo, vas a acceder a “Crimson Citadel” donde se generan desafíos al azar. Esto viene acompañado de versiones más fuertes de todos los enemigos que has enfrentado hasta el momento. Su pico de dificultad es mucho mayor que la historia principal, lo cual se recomienda solo para los más avispados. También podrás refinar en el modo entrenamiento y nos muestra los botones que hemos presionado para practicar los combos.
APARTADO GRÁFICO
Los escenarios en 3D tienen un modelado que buscan revivir el estilo artístico de los 32 bits. Se combina con unos sprites que se ajustan al mismo estilo de baja resolución para evocar nuestra nostalgia. Hay mucho gore a pesar de su apariencia retro pixelada que no está exenta de detalles. Algo que destaca más en los combates contra jefes cuando logras derrotarlos, en ocasiones mostrando dibujos a mano como cinemáticas. La traducción al español es buena salvo algunos errores menores que no rompen mucho el diálogo original.
MÚSICA Y SONIDO
Cuenta con actuación de voz tanto en inglés como en japonés y ambas hacen un gran trabajo en dar vida a cada personaje. La banda sonora te pone la adrenalina al tope tanto en los niveles regulares como en los combates contra jefes. Tiene varias piezas que resultan pegajosas y memorables a lo largo de tu viaje por la justicia auto servida.
CONCLUSIÓN
Slave Zero X es exigente, creado para aquellos que les gusta poner a prueba su habilidad con una trama interesante. No está pensado para todos los jugadores, ya que algunos combates si pueden volverse una barrera para los menos aficionados. La cacería por obtener el rango S requiere dominar el sistema y más si deseas superar la torre post final. Corto pero entretenido y denota el mimo que le pusieron, aunque poco tenga que ver con su predecesor.
































