El pixel art siempre cautiva a Arami, pero la cosa cambia cuando la formula soul se suma al metroidvania en The Last Faith.
Las aventuras de los cazadores de la noche y aquellos que buscan la sangre dan lugar a esta historia. Una propuesta que busca demostrar que el 2D aún tiene mucho que ofrecer a pesar de los avances del 3D. De aquí nace uno de los proyectos que vio la luz en kickstarter, creando una gran anticipación en su primer avance. La espera terminó, ahora toca ver si es un digno sucesor de las bases jugables que se sustancia. ¿Será que el peso de sus ancestros es mucha carga para esta nueva promesa indie?
HISTORIA THE LAST FAITH
Kumi Souls te transporta a la enferma ciudad de Mythringal, cuya iglesia juzga a su propia comunidad con dureza. La plaga de la sangre maldice a muchos mortales, especialmente a unos conocidos como los marcados. Aquellos que desafiaron a una deidad, pagando con un dolor que no tiene fin, cuya soledad tampoco acabará. Una carga que muy pocos pueden soportar, pero necesaria si quieren desafiar los oscuros designios de un caprichoso destino.
JUGABILIDAD
The Last Faith comineza con elegir una clase que se enfoca en armas contundentes, ágiles, magia o armas de fuego. Vas a contar con un ataque, la esquiva, un ataque que consume energía y unos movimientos que desbloqueas conforme avanzas. En tu camino te toparás con altares donde se guarda el avance, con la posibilidad de transportarte entre ellos. Claro está que al descansar vas a recuperar la vitalidad, tus inyecciones curativas, además de revivir a todos los enemigos. Tendremos un mapa que de a poco va revelando los caminos, pero puedes colocar un pin para identificar los pendientes. Habrá NPC por salvar, gestas secundarias por cumplir y un lore que recuerda mucho a las aventuras vividas en clásicos memorables.
Nycrux es lo que usaremos para pagar nuestra subida de nivel, los objetos consumibles e incluso los importantes para avanzar. Extrañamente tendremos una subida de nivel que no es costosa, por lo cual se facilita probar varias armas. Un cambio de aire que para algunos puede suponer que facilita las cosas o que permite probar fácilmente más construcciones. Quizás el problema que puede plantear a futuro, es que acabas siendo una máquina de matar. Esto no quita la curva de aprendizaje, junto a su dificultad que plantea retos diferentes en 2D. No hay resistencia, por lo que puedes atacar libremente pero con cierta pesadez y cancelarlo tus golpes por la esquiva. Las acciones debes medirlas porque tardan en salir, no hará otra cosa hasta que termine la acción anterior.
Todo radica en los patrones cuando se trata de los enemigos, los cuales son variados, unos más odiosos que otros. Por la mala aprenderás a lidiar de a poco con el estilo de cada uno, además de sus combinaciones rastreras. Los jefes no se quedan atrás, con sus cambios de fases que te sacan del confort para desequilibrar las cosas. Son uno de los mejores elementos del juego en varios aspectos como la mecánica y el desafío que presentan. Solo sería criticable que las curaciones no se cargan cuando guardamos, sino un consumible que debes encontrar. La subida de nivel también implica volver a la mansión que funge como base, rompiendo el ritmo de la aventura.
APARTADO GRÁFICO
Vas a tener rivales humanos, animales, mutaciones, aberraciones, seres gigantes y mucho más. Todo ambientado mediante un pixel art que da vida a escenarios muy amplios, cuyo backtrack no es tan molesto. El diseño de niveles es cuidado, tanto como su apartado visual para reflejar el mundo decadente. Tampoco se quedan atrás los retratos que se presentan en los diálogos o los dibujos de las cinemáticas. Aunque no puedo evitar sentir que algunos diseños rememoran a un Belmont maldecido y otros personajes muy conocidos.
MÚSICA Y SONIDO
Su banda sonora es un aspecto tan cuidado como su pixel art, cuyas composiciones destacan más contra los jefes. En cuanto a efectos de sonido, los enemigos tienen una pista de sonido que ayuda a predecir sus ataques. Los efectos de las armas son bastante satisfactorios, los gritos de las ejecuciones o el crujir de las magias. Mención especial para la actuación de voz en inglés que narra cada diálogo del juego, logrando atraparte con cada línea.
CONCLUSIÓN
The Last Faith es un metroidvania que logra acuñar a su fórmula el combate despiadado como gratificante de los souls. Un mundo tráfico pero a la vez atractivo que invita a recorrer cada rincón, buscar nuevas habilidades o cumplir gestas. El camino no es tan sencillo pero presenta un reto aceptable, cuya historia se disfruta con sus diálogos narrados. Sin duda es una apuesta que con todas las influencias que toma, ofrece un viaje oscuro con jefes memorables. No reinventa o añade algo extra, pero sin duda divierte y quizás podrían haber arriesgado un poco más. Especialmente las armas de fuego, las cuales aún con su clase dedicada no brillan tanto respecto a otras opciones.
































