Los atracos están de vuelta, por lo que Arami le sigue la pista a estos ladronzuelos y las nuevas incorporaciones la banda en Payday 3.
Los juegos como servicio parece que llegaron para quedarse, más cuando se trata de experiencias solo en línea. Un pequeño mal que a veces se toman en serio el trabajo de darle soporte para ofrecer algo interesante. Es una duda razonable con esta hornada de títulos que podrían ser masivos y geniales si no abusaran del jugador. Pero vamos a darle el beneficio de la duda, por tratarse de una saga de atracos muy querida. ¿Su base es sólida o solo quedará en el olvido?
HISTORIA DE PAYDAY 3
Starbreeze quiere que formes parte de los golpes más grandes de la historia, mientras enfrentas a las fuerzas del orden. Nuevos obstáculos se interponen en tu camino, pero también un par de reclutas interesadas en obtener asombrosas riquezas. Pearl y Joy quieren tomar el estelar con su peculiar humor y habilidad junto a Dallas, Hoxton, Chains y Wolf.
JUGABILIDAD
Payday 3 empieza fuerte con las nuevas integrantes, además de una personalización muy amplia en esta ocasión. Esto abarca las máscaras, los trajes y algunas chucherías para que tu versión de Wolf sea muy distante de otro. Otro aspecto que se amplía bastante, es las acciones que puedes realizar sin tener que ponerte la máscara. Por lo que el sigilo sube de nivel, para que los atracos se puedan realizar sin siquiera activar la alarma. Puedes hacerlo como en las películas, gracias al gran armamento y herramientas que tienes a tu disposición.
Esto nos lleva al fuerte sentido de cooperación entre cuatro jugadores para alcanzar los diferentes objetivos del atraco. Con amigos es una tarea relativamente fácil, pero en una partida pública las cosas van para peor. Y en caso de que algún jugador se desconecte, es reemplazado por un bot que solo ayuda en los combates. No hay trabajo imposible para obtener cada dólar, sin importar si prefieres el sigilo o a lo rambo. La unión hace la fuerza si se dividen correctamente las tareas dependiendo como abordas cada misión. En sigilo debes desactivar las cámaras de seguridad, pero deberás usar termita para entrar a la cámara si la activas. Contamos con la poderosa arma overkill, la cual podremos solicitar una vez se llene su barra conforme hacemos le robo. La cual necesitarás para enfrentarte a varias oleadas de policías mientras intentas escapar con el botín.
La progresión es algo especial en Payday 3, porque es muy variada en la cantidad de habilidades que tienes disponibles. El enfoque de cada personaje es muy amplio, aunque de entrada solo tendremos dos habilidades básicas para trabajar. Tienes la posibilidad de tener roles específicos para cada jugador: daño, curador, soporte o ser todo un tanque. Es algo que a partir del nivel 10 vamos a poder explorar. Las armas y accesorios cuentan con nivel, el cual afortunadamente basta con solo usarlo para que puedan mejorar sus capacidades. Lo malo, es que tardas mucho en subir y puedes pasarte varios niveles sin recibir puntos de mejora. Usas el dinero que obtienes de los atracos para pagar los cosméticos o mejoras, pero algunos precios acentúan esa lentitud.
Pasemos a lo interesante de esta entrega, la forma de abordar los atracos. En general tiene un ritmo más realista, responsivo y fluido cuando controlamos a nuestro personaje. Tenemos la opción de abrir cerraduras sin necesidad de la máscara, lidiar con cajas fuertes e interactuar con objetos útiles. Aunque esto me lleva a notar algunas incoherencias, como romper un cierre sin máscara, pero debes ponértela si quieres entrar. Hay zonas tanto públicas como privadas vigiladas por policías, que son los únicos que notarán si hacemos cosas raras. Si nos cachan en un área privada nos escoltarán y si no hacemos caso, terminaremos en arresto. Entre los atracos que realizamos tendremos ilustraciones que sirven a modo de campaña.
Contamos con cuatro niveles de dificultad para que todo tipo de jugadores puedan entrar. He de confesar que la más baja, Normal, es todo un reto por mi falta de experiencia en esta entrega. Los niveles más altos ofrecen un nivel de desafío que en verdad pondrá a prueba a los más veteranos. Algo que sube exponencialmente si quieres hacer el golpe mediante sigilo, ya que debes reaccionar a la brevedad. La IA de la policía tiene un gran trabajo para complicarnos la vida, al grado de tener vista de halcón. Solo no vayan con bots, porque se tiran a los disparos sin mucho miramiento y echarte a perder todo. Una gran baza es que tiene juego cruzado, cuya progresión es cruzada entre todas las versiones emparejadas.
De mientras tendremos ocho trabajos diferentes, con 20 minutos de duración cada uno o más según la habilidad del equipo. Un escenario se enfoca en la acción, los otros tienen más opciones para abordar conforme avanzas. Cuentan con cierto grado de rejugabilidad, ya que varios elementos del nivel son aleatorios si juegas a lo bestia o con sigilo. Le añades el montón de cosméticos que puedes desbloquear, tienes juego para rato. Aunque eso no evita que su base tiene poco contenido de momento, un mal que acarrea el modelo como servicio. Quizás lo bueno de esto, es que a futuro va a ser un juego que en duración puede dejar atrás a sus predecesores.
APARTADO GRÁFICO
Los personajes principales y NPC tienen modelos que no se sienten tan detallados a comparación del escenario. Fuera de ese detalle, tiene una buena iluminación, con texturas de calidad para dar vida a su vasto número de cosméticos. El cambio de motor a Unreal le favorece bastante, ofreciendo mapas más grandes, aunque su estilo es similar. Una queja grave sería que el título tiene caídas de FPS incluso en modo rendimiento, afectando tu precisión al apuntar.
MÚSICA Y SONIDO
La banda sonora es bastante buena, logra ponerse en contexto a lo que están haciendo en cada misión. Sus voces son buenas, al igual que los efectos de sonido de las armas normales y overkill. Del mismo modo para otros elementos como las alarmas, los policías, la apertura de cajas fuertes y demás.
CONCLUSIÓN
Payday 3 ofrece atracos con un gran desafío y rejugabilidad al poder utilizar el sigilo. La movilidad tan dinámica permite realizar jugadas nuevas para abordar otras estrategias. De base trae poco contenido, pero quizás con el tiempo se vuelva más grande que su anterior entrega. Es una lástima que su sistema de progresión sea tan lento, aunado a que cuesta jugar. Perdemos una historia tradicional en favor de un juego como servicio, a lo cual me parece que le puede repercutir mucho. Hay un gran diseño de niveles y jugar con un grupo fijo es genial, con un árbol de habilidades enorme. Sin duda es divertido cuando los servidores permiten disfrutar de esta entrega.

































