Crear un parque de diversiones puede ser costoso, pero Arami sabe cómo vivir este sueño sin gastar mucho en Park Beyond.
Las aventuras con micro administración no son exactamente mi fuerte, pero siempre tuve un hueco para Theme Park. Crear un parque de diversiones en ese entonces podía ser un desafío, ya que tenías el tiempo encima. En esta ocasión vamos a ver una propuesta donde el enfoque es diferente, buscando cambiar el panorama que tienen habitualmente. Soy muy novata en este género, pero seguro que no lo arruino. ¿Puede una neófita aprender y divertirse en el trayecto?
HISTORIA DE PARK BEYOND
Bandai Namco nos invita a realizar un trabajo especial, crear un parque temático capaz de cautivar a las personas. Vas a iniciar desde abajo como todo buen emprendedor, pero de a poco vas a ver crecer tu obra. Lucha por convertirte en el centro de atracciones más grande del mundo y vive el sueño de unos pocos.
JUGABILIDAD
Park Beyond tiene una capa de fantasía que inicia en forma de un tutorial bastante intuitivo mientras aprendes los controles. Aquí el enfoque es ofrecer una forma sencilla de construir el parque, ofreciendo un tono más amigable a los novatos. Las herramientas del editor se van desbloqueando de a poco, enfatizando en los elementos que debemos considerar al construir todo. De a poco podremos añadir cosas como atracciones acuáticas, castillos y mucho más. Su objetivo como simulador es que tengas una filosofía surrealista al construir tu parque, entre más loco mejor, algo paradójico.
Contamos con una campaña que nos ofrece unas 20 horas como mínimo y aparte la modalidad sandbox para volvernos locos. Este último deja a nuestra disposición todas las herramientas para que hagas las cosas a tu gusto. Ambas partes llevan a una gestión simplificada que facilita modificar precios de tiendas o atracciones para enfocarte en la construcción. El editor permite alterar la forma de forma sencilla a todos los elementos: altura, inclinación, posición salida o caída. Todo lo necesario para aprovechar la fuerza de la gravedad al máximo y crear loops divertidos de forma rápida. La narrativa de la campaña es buena gracias a los personajes que te acompañan durante todo tu loco emprendimiento.
Hace falta mencionar que parte de la curva de aprendizaje radica en sus controles. No son difíciles, pero al principio toma tiempo acostumbrarse a como seleccionas un elemento, cambias de herramienta y demás. También tiene ciertas limitaciones al momento de crear tu obra, como la altura máxima. Incluso el rendimiento puede alterarse un poco cuando tu parque se vuelve demasiado grande. La cámara de las atracciones o visitantes también presenta algunos problemas de posicionamiento, haciendo visible otros asientos o alejándose en ciertos momentos.
A pesar de que tu montaña rusa que llegue a 300 metros de altura, la gestión de todo es dinámica. Conseguir el dinero para avanzar o tener un equilibrio en el parque para cubrir un estándar, es sencillo en general. Es genial ver la rapidez de conseguir rentabilidad para pagar nuevas atracciones alocadas, algunas con un kraken acuático gigante incluido. Un conjunto de micro administraciones que también implica revisar el nivel de felicidad de los visitantes. A eso le sumamos que la campaña luego propone metas que parecen imposibles, pero son retos bien premiados si los superas.
El modo sandbox permite jugar con cierta dificultad y un presupuesto en un mapa a tu elección. También seleccionas los costos de mantenimiento, los objetivos, extensión de tierra y si quieres tener todas las mejoras al empezar. Una modalidad que ofrece mucha rejugabilidad, donde tú impones el tipo de reto a superar en cada partida. Los empleados de mantenimiento que no puedes controlar ya no tienen la falla de no atender los juegos mecánicos. Para la parte de los visitantes, también se resolvió el problema que tenían de que eran inflexibles en su opinión. Mejoras que son bienvenidas, aunque muy ocasionalmente IA de los empleados toma rutas largas para llegar a donde se necesita.
No siento que se aproveche del todo algunas de las bondades del mando DualSense, a pesar de contar con vibración. Pero lo que sí puedo decir es que la interfaz sí se adapta bien al uso de mandos. Son pocos los juegos que logran hacer bien este aspecto, debido a la naturaleza de usar el teclado y ratón. Hay otro elemento que saca partido del PlayStation 5, pero este lo mencionaremos más adelante.
APARTADO GRÁFICO
Es muy vibrante su estética por los tonos tan vívidos que tiene, con un mundo colorido y modelos bien detallados. Tiene muchas decoraciones a tu disposición para darle vida a cualquier lugar y puedes apreciar las cosas como visitante. Los diseños de las atracciones son muy bonitos, solo me llegué a topar ocasionalmente con pistas invisibles al construir. La fuente siento que sigue siendo muy pequeña, a pesar de poner la opción del texto más grande disponible. Es raro ver que a veces no abren la boca en las cinemáticas y en otras sí lo hacen.
MÚSICA Y SONIDO
En lo musical y lo sonoro cumple con darte una experiencia tranquila, para que te relajes, hagas todo con calma. Cuenta con buenas actuaciones de voz, les dan mucha vida a los personajes que te ayudan en la campaña. Los efectos ambientales cuando ya tienes el parque más completo son buenos, especialmente cuando pones la cámara de visitante. A eso le añadimos que emplea el 3D Audio de la consola y gana muchos enteros la experiencia en general. Incluso si no cuentas con los audífonos oficiales.
CONCLUSIÓN
Park Beyond es un buen título que nos permite entrar de una forma más amigable a este género. No es tan completo como otros, pero su enfoque en la construcción hace que tenga un flujo de trabajo dinámico. Crear atracciones locas con facilidad es su lema, no necesitas enredarte con un control complicado para tener resultados prácticos. Lo que quieras añadir, es rápido de hacer gracias a la interfaz planteada para usar los mandos. Además, tiene la campaña más divertida que he visto en este género que te invita a terminar cada uno de sus retos.




























