La tierra griega alberga una mitología única y Arami se alista a tomar las armas, con un toque soul, en Asterigos: Curse of the Stars.
El rol de acción, desde que conoció la fórmula desalmada, ha sufrido un cambio para bien y a veces para mal. Muchos títulos llegan para tomar un cachito de esta fórmula que inspiró a una nueva generación de jugadores y desarrolladores. Si hubiera una fórmula ganadora para cada propuesta, creo que todos querrían tener ese dato para llegar a nuestros corazones. A lo cual, estamos aquí para ver si esta variante de la fórmula puede ser tan grande como los griegos. Ponte con el escudo bien arriba, el arma en mano, los instintos espabilados, porque quizás nos sorprenda esta aventura.
HISTORIA DE ASTERIGOS: CURSE OF THE STARS
tinyBuild nos presenta a una guerrera llamada Hilda, que forma parte de la Legión del Viento del Norte. Su padre le encomienda una importante misión, de entrar en la ciudad de Afes, para averiguar que está sucediendo. Pero el destino es caprichoso a veces, provocando la separación de la legión, quedando sola en una tierra ajena. Ahora debe reunirse con lo que queda de esta orgullosa legión, encontrarse con su padre y descubrir la verdad.
JUGABILIDAD
Asterigos: Curse of the Stars emplea una variante más accesible, de la fórmula soul, pero con unos cuantos cambios. Emplear nuestras armas no consume resistencia, excepto al defendernos con el escudo, correr o esquivar los ataques del enemigo. Tenemos varias armas a nuestra disposición, cada una con su propio estilo de juego, además de sus ventajas y desventajas. Estas cuentan con una habilidad especial, las cuales también emplean parte de nuestra resistencia al momento de utilizarlas. Hay habilidades especiales, con un gran daño, que requieren de una combinación de botones para poder utilizarlas. No están disponibles todo el tiempo, porque tienen un tiempo de reutilización y también un costo mágico.
Tanto la vitalidad, como la magia, se pueden recargar con ayuda de unos frascos que puedes conseguir en tu camino. Al principio puedes llevar una cantidad bastante generosa de cada uno, pero no te rellenan de inmediato cada recurso. Por lo cual toca administrar con cuidado esto, ya que al morir no te van a reponer lo que usaste. Sin duda debes tenerlo en cuenta, debido al flujo tan único del combate que presenta esta aventura. Puedes golpear cuando quieras, aunque algo entre pausado cada movimiento sucedáneo, creando un ritmo casi por turnos. Esto también aplica a todos los enemigos, incluyendo a los jefes, por lo que se vuelve más sencillo predecir patrones. Además, puedes equipar 2 armas e irlas alternando durante el combate, ofreciendo combinaciones de habilidades para todos los gustos.
Tenemos un sistema de subida de nivel bastante práctico, en el cual podemos acomodar puntos cuando queramos. Tendremos puntos de atributo, para los talentos, las habilidades especiales y algunas ventajas que podremos desbloquear. Los atributos afectan las estadísticas básicas, los talentos permiten desbloquear pasivas que alteran la jugabilidad y también algunas ventajas. Para el apartado de ventajas, una vez que las desbloqueas, es importante recordarte que debes equiparla antes de poder usarla. Hay algunas básicas que funcionan sin importar que estas usando y hay otras que están ligadas al arma que uses. Tú decides cuales quieres usar, ya que afecta mucho como vas a lidiar con los combates, con pros y contras. Lo mismo se podría decir de los accesorios que puedes equipar, ofreciendo diferentes ventajas, para adaptarlas a tu estilo.
Hasta aquí quizás parezca más de lo mismo, pero afortunadamente hay un giro en la fórmula de siempre. Esto radica en su narrativa, la cual tiene bifurcaciones al momento de abordar diversas situaciones que se presentan. De hecho, hay varios momentos donde nuestras decisiones van a impactar de forma seria lo que sucede a futuro. Nos ofrece más alternativas para actuar, porque aquí no siempre atacar primero y preguntar después te va a dar resultados. Incluso puede alterar la forma en que creas alianzas o enemigos, con varios momentos que se prestan a la tentación. Toca poner mucha atención a los documentos que vas encontrando, los objetos y no actuar a lo loco. Hay muchísimos coleccionables por conseguir al explorar Afes y puedes ajustar la dificultad si se complican las cosas.
El estilo visual me recuerda mucho a una película de Pixar, pero con una rica inspiración en la mitología griega. Hay un gran trabajo en el diseño de personajes, de niveles, entornos y enemigos que logra cautivar a primera vista. Mención especial a los jefes, que desde el primer encuentro ya ofrecen una puesta en escena que no decepciona. No llega a las cotas de una película animada, pero desborda cariño al momento de sumergirnos en la ciudad maldita. A veces rompe un poco su encanto, debido a que hay animaciones de historia y combate que no lucen bien.
Sin duda la música y la actuación de voz hacen un buen trabajo, a pesar de ser un título indie. Las melodías te ponen en ambiente, sin duda te sumergen con sus bellas composiciones y sin ser tan rimbombantes. La actuación de voz no siempre muestra animaciones faciales, pero hay un buen elenco detrás de la narrativa. Lo cual le confiere un extra a los personajes, que lleguen a ti, entre más vayas avanzando en la historia. Pero también hay partes donde las voces o los efectos a veces se desincronizan, perdiendo algo de profundidad.
Asterigos: Curse of the Stars es un buen título que busca unir el hack and slash con la fórmula soul. El combate adquiere mucha versatilidad conforme vas subiendo de nivel, aunque no deja de sentirse algo pausado. Su apartado gráfico tiene un buen trabajo en general, pero hay varias animaciones que de repente lucen toscas. El diseño de niveles y personaje me encantó, a eso le sumamos la gran variedad de enemigos diferenciados por zonas. Su gran baza está en cómo las decisiones pueden impactar la narrativa, como te hablan los NPC. No es tan profundo, pero le ofrece una bocanada de aire fresco al género, confiriéndole una buena razón para rejugar. Un indie que aspira a la calidad de un triple A, sin duda de mis favoritos del año.






































