Purgar los demonios de Scathe en un infierno balístico es algo que Arami sabe hacer, no importa cuántos deben de ser aniquilados.
Los FPS han tomado inspiración de los grandes clásicos, para ofrecer diferentes sabores a una mecánica más que conocida. Pareciera que ya no se puede añadir nada al invento, pero resulta que a veces aparecen propuestas con añadidos interesantes. Tal es el caso de esta aventura que busca mostrar lo mejor del concepto moderno, con una mecánica muy maldita. ¿Podrá la lucha de este guardián estar a la altura de un aniquilador de demonios de gran reputación? Si no te da miedo ensuciarte las manos en una refriega sangrienta, podremos averiguarlo en esta reseña.
Damage State da vida a un ángel guardián al servicio de una deidad lumínica, cuyo hermano ansía su poder. Pero su ilustrísima no puede apartarse del trono, por lo cual envía a su vengador personal para entrar al infierno. Ahora todo queda en manos de un ejecutor celestial que debe entrar a un laberinto lleno de bestias sin piedad. Si todo sale bien, la única sangre que limpiaras será la de estas bestias impuras del mal.
Scathe tiene un repertorio de movimientos sencillos como saltar, un disparo primario, uno secundario, una barrida demoledora y magias. Los últimos tres elementos no los puedes usar tan libremente, porque las magias se cargan al liquidar los enemigos. Mientras tanto la barrida demoledora y el disparo secundario tienen un tiempo de reutilización determinado que no puedes reducir. Por lo cual debes de utilizar con prudencia o vas a terminar como carne molida si quedas encerrado por demonios. Contamos con un número limitado de vidas para poder resucitar justo donde nos liquidan, si se acaban empezaremos al principio. Podremos cambiar entre los niveles conforme vamos avanzando, permitiendo que puedas revisitar las zonas para conseguir lo que te falte. Incluso puedes jugar la campaña de forma cooperativa o unirte a una sala pública, un gran aliciente pocas veces visto.
Tu armamento, aunque variado, no es algo que este a la vista, es tu deber hallarlas en el laberinto. Sus municiones también son escasas, por lo cual se vuelven una ventaja que también debes administrar en cada encuentro. La única pieza en que siempre podemos confiar es en el martillo infernal, un rifle de asalto con munición infinita. Las magias también son otro elemento que se encuentra en ciertos mapas, que también proporcionan diversas habilidades para cada estilo. Pero sin duda el primero de ellos es el que más vas a usar, porque permite curarte sin necesitar objetos. Esto nos lleva a las curaciones, con la misma filosofía de las municiones, son escasas al igual que las vidas.
Excepto por los zombies, todos los enemigos son un peligro por la cantidad de proyectiles que pueden tirar contra ti. A esto le debemos sumar que suelen llegar en cantidades bestiales, haciendo que ocupes más el martillo infernal. También hay jefes repartidos en el laberinto, pero solo puedes luchar con ellos si tienes todas las runas. Esto promueve la exploración, buscar en distintos recovecos ya que algunas de ellas están en lugares poco evidentes. Algo en contra es el desbalance de los enemigos te abordan en los mapas, provocando muertes injustas en varias ocasiones. Al ser un FPS con mecánicas de bullethell, no hay muchos indicadores durante los combates cuyo gore bloquea la vista.
Tiene una gran ambientación, además de un buen uso de los colores para hacer diferente cada zona que debemos explorar. Lo mismo aplica para el armamento, la contundencia de sus ataques secundarios y también el de los jefes. Hay una cantidad muy bestial de gore, el cual puedes configurar, que provoca un derroche de sangre en tu cara. Por defecto, debes limpiarte el rostro cuando has aniquilado a muchas bestias infernales, pero es posible desactivarlo si te molesta. Además, debo decir que tiene una buena optimización, porque nunca tuve bajones de frames a pesar de sus hordas atascadas.
Es un punto bien cuidado del juego, con unas tonadas a base de percusiones que apoyan su dinámica frenética. Lo mismo en sus efectos de sonido, que no se quedan atrás al momento de ir descuartizando a los demonios. Me gustaría que tenga mejores indicadores sonoros cuando liquidas a las bestias o cuando aparecen fuera de tu rango visible.
Scathe es un juego divertido, con una propuesta diferente, aunque puede llegar a cansar el uso del martillo infernal. Hay cierto desbalance en los enemigos en su forma de aparecer durante los combates y en el daño que hacen. Es un juego ciertamente más difícil de lo habitual pero no imposible, aunque no se libra de tener muertes injustas. Las armas son variadas, pero no le ayuda que tenga municiones tan escasas, lo mismo para las curaciones. Si permiten que al liquidar enemigos puedas recargarte, además de lo que ofrece el nivel, ayudaría a reducir su monotonía. Tiene muchas posibilidades de volverse un gran título si escuchan a su comunidad, además de aplicar algunas correcciones.
































