La reina Arami está por estrenar su salón real en Crusader Kings 3: Royal Court, para así conceder peticiones a sus fans.
Las expansiones siempre han sido bienvenidas en nuestro juego favorito, para aportar nuevas funciones que alargan nuestras aventuras. En esta ocasión, es la primera para este título cuyo juego base ha dejado un buen sabor de boca. Habiendo dicho esto, pasemos a ver si este contenido está a la altura de su majestad o derribará su éxito.
HISTORIA DE CRUSADER KINGS 3: ROYAL COURT
Desde Paradox Interactive no han cambiado la historia del juego con esta expansión, pues tu misión sigue siendo la misma. Inicia una dinastía, amplía el reino, conviértete en un imperio y conquista la edad media sin seguir la línea histórica.
Crusader Kings 3: Royal Court es un DLC que aporta varios añadidos a la experiencia jugable y ampliando sus horas. Empezamos con la posibilidad de celebrar la corte real que solo un Rey o Emperador puede iniciar. Cualquier otro rango no puede iniciar este evento, el cual se presenta en un cuarto para tratar asuntos del estado. Puedes atender las peticiones de tus súbditos en diversas materas como el estilo de vida de tu corte. También puedes administrar justicia a los criminales o considerar mantener una tregua con los infieles sin imponer tu religión. Cada decisión cuenta porque pueden afectar tu partida con ciertas ventajas y desventajas para tus metas personales.
Escuchar las peticiones de tu reino te coloca en una cámara fija que no se puede cambiar durante la audiencia. Pero cuando se trata de decorar con artefactos, la cosa cambia a una cámara libre que permite apreciar esta sala. Siempre empiezas con un salón sencillo pero que puedes ir ampliando, invirtiendo oro en los buscadores de artefactos. Tú puedes invertir cierta cantidad de oro cada cierto tiempo para que te traigan un artefacto con efectos muy útiles. Cada uno es diferente en su apariencia, cuyas estadísticas varían en función de su rareza y los legendarios estarán presentes.
Tu corte puede tener cierto nivel de grandeza, la cual se distribuye en cuatro aspectos diferentes. Puedes ampliar hasta en cinco niveles los apartados de la moda, el alojamiento, la comida y los sirvientes. A mayor sea el nivel de grandeza de tu corte, recibes prestigio y otros beneficios hasta el nivel 100. Por citar un ejemplo, puedes aumentar el tamaño de los alojamientos para que estén más tiempo tus invitados. Esto directamente ayuda a que estén más dispuestos a tomar una conjura en tu corte y reducir tu estrés. Una estadística que me ha servido es el nivel de los sirvientes, para reducir en gran medida las conjuras hostiles. Incluso la comida es útil porque puede anular las penalizaciones a la salud o el estrés de los festines. Nuevamente debo resaltar que se debe tener un balance, ya que esta nueva opción te puede quebrar el reino rápidamente.
Contamos con un nuevo sistema de tradiciones, cada cultura tiene un conjunto base y es posible ampliarlas o cambiarlas. De este modo puedes conseguir beneficios que se acoplan a la forma de vida que hayas elegido con cada monarca. Eso sí, hay que tomar en cuenta que esta opción tiene un costo elevado de prestigio si deseas modificarlo. Incluso puedes imponer costumbres ajenas a la cultura original, que no son nada acordes al periodo histórico. Solo recuerda que algunos de estos cambios pueden hacer que pierdas influencia y complicar el camino hacia un gran imperio.
Otra senda novedad que ayuda mucho a lidiar contra las conjuras en tu corte real, está en los idiomas. Tu monarca tiene un idioma en su corte y otro para el reino, aunque se recomienda que ambos sean iguales. Pero la cosa cambia cuando quieres lidiar con otros reinos, es aquí donde brilla esta nueva posibilidad. La diplomacia se ve afectada por los idiomas aprendidos, ayudando a tener más éxito en relaciones monárquicas, conjuras o alianzas.
Contamos con el inventario personal de tu monarca, como si fuese un personaje RPG que debes equipar. Puedes portar una corona, la armadura, vestiduras, el arma y hasta cuatro alhajas diferentes a modo de accesorios. Algunos se heredan de padre a hijo o se pueden construir, cada una con su propia rareza. No es necesario que todos sean legendarios o épicos, también hay comunes que ayudan mucho a triunfar en los duelos. Incluso cuentas con un cinturón de castidad para cortar el linaje e impedir se divida más el reino. Puede parecer una maldición, pero las bonificaciones que te da valen mucho la pena considerarlas.
Cerramos con un sistema muy ampliado de puestos en la corte, más allá de los principales en el juego base. Puedes tener un bufón, tutor de la corte, jefe de cazadores e incluso un arquitecto real que darán diversas bonificaciones. Esto va directamente relacionado a la aptitud de la persona asignada al puesto y son 20 puestos que puedes otorgar. Su mantenimiento requiere una buena cantidad de oro, es posible tener todos los puestos pero se debe tener extremo cuidado. Las envidias se hacen presentes, porque algunos te pedirán títulos y dar lugar a conjuras hostiles. Un sistema que no dista mucho de lo que puede pasar en una monarquía, que amplía bastante la micro gestión.
APARTADO GRÁFICO
Crusader Kings 3: Royal Court ofrece un nuevo salón real en 3D, lo demás se mantiene igual con nuevas ventanas. Tu trono se representa en 3D al momento de iniciar la audiencia real, cuya belleza puedes ampliar de a poco. Los artefactos y adornos que puedes tener, debo decir que hay un buen trabajo en ofrecer variedad y vistosidad. Los nuevos elementos de interfaz finalmente cuentan con traducción al español tras el lanzamiento del parche. De este modo se puede tener claridad de la función de cada cosa, gracias a una traducción correcta. Los nuevos botones cuentan con íconos característicos a su función, que ayudan a resaltar las nuevas funciones.
Este apartado no ha cambiado respecto al juego base y sigue contando con una música que evoca la época. Tu nuevo salón del trono en combinación con la música, ayuda a la inmersión en la campaña. Fuera de ahí, lo demás se mantiene como el juego base.
Crusader Kings 3: Royal Court amplia de buena manera la experiencia jugable mientras buscas conquistar tantos reinos como puedas. Debo recalcar que se tardaron muchos días en lanzar el parche para el idioma español, cuya demora cumple la expectativa. El salón real para celebrar una audiencia con tus súbditos ofrece algo más que una simple habitación que puedes adornar. Tienes nuevas formas de congraciarte con otros reinos, reducir las conspiraciones en contra tuya y de convertirte en un imperio. Un punto criticable a mi ver, es que todo lo que añade podría ofrecerse a menor precio. Algunas de las novedades me dan la impresión de que podían ofrecer más pero se simplificaron un poco.



































