Empieza el año y Arami decide conocer The Legend of Tianding, una aventura sobre el kung fu y visualmente llamativo.
Con el auge del pixel art, para esta ocasión tenemos una aventura que dice arriesgar en lo visual. Una historia bien conocida en Taiwán, cuyo protagonista no es tan sabido en nuestra región. A pesar de que esta historia es nueva para todos, su arte es el gancho visual junto a la jugabilidad. ¿Será posible que esta leyenda pueda robarnos las ganas de jugar?
HISTORIA DE THE LEGEND OF TIANDING
Neon Doctrine cuenta la leyenda taiwanesa de un justiciero que defendía a su gente de los abusos que cometían los ricos. En plena invasión japonesa a finales del siglo XIX y principios del XX, surge este joven que ayuda al débil. Muchas veces comparado con Robin Hood o el Zorro, pero ninguno sabe golpear como esta leyenda que marcó una época.
The Legend of Tianding cuenta con una progresión lineal en 2D pero con algunas misiones secundarias durante tu trayecto. La progresión principal tiene un toque plataformero con algo de yo contra el barrio, con posibilidad de hacer combos. Nuestro protagonista no solo puede ejecutar poesía en movimiento, también puede desarmar a los enemigos e interactuar con el entorno. Esquivas los ataques o peligros del escenario, también impulsarse con ciertos elementos para nuevas zonas y aprender nuevos ataques especiales.
Para el combate se tiene un contador de hits el cual incrementa conforme vas rompiendo huesos sin ser tocado. Si te llegan a golpear, dicho contador se reiniciará pero es algo más para lucir nuestro nivel de habilidad. Los ataques especiales cuentan con una barra dividida por bloques y cada uno consume cierta cantidad. Son muy poderosos pero no puedes abusar de ellos, por lo cual debes administrarlos en los combates más duros. Esto se rellena de forma automática, mientras que la vida solo se recupera con comida y puedes ingerirla tres veces. Si se te acaban tendrás que llegar al punto de control, el cual reluce como una mesita de té. No solo guardarás el avance, también te repondrá la vida, los panes y tu energía.
En cuanto a la progresión, el juego tiene un ritmo cambiante debido a que en ocasiones extienden mucho los diálogos. Las misiones pueden tener niveles con plataformas y combates trepidantes para después tener una conversación algo larga. Esto es algo que sucede habitualmente, a pesar de contar con una agradable historia que invita a seguir jugando. Los combates son versátiles en la forma que puedes abordar a los enemigos, pero los jefes son otra cosa. Eres muy poderoso contra enemigos regulares, aunque también contra los jefes si te aprendes sus patrones.
Finalmente contamos con las misiones que le ponen mucho sabor a la aventura, que fungen como enormes laberintos. Hay trampas que evitar, enemigos por vencer, tesoros que van a requerir toda nuestra habilidad casi parkour para poder reclamar. Cuenta con 6 capítulos en total, los cuales cierran con un combate que denota epicidad, espectacularidad y bastante reto. A lo mucho el juego dura unas 7 horas en su dificultad de forajido.
Visualmente se aleja del pixel art para emplear modelos 3D en un plano 2D, pero con una narrativa tipo comic. Todos los elementos visuales del juego, incluyendo el HUD, toman este enfoque sacado de una viñeta que luce bastante bien. No cuenta con muchos NPC, pero se compensa con la excelente presentación de su historia conforme avanzas en cada capítulo.
La aventura toma mucha fuerza en este apartado, porque las cinemáticas y los jefes tienen actuación de voz. No cuenta con textos en español pero las tonadas empleadas son pegajosas, te transportan a Taiwan con suma facilidad. Ya sea que recorres la ciudad por encontrar sus secretos, recorrer un nivel o un jefe a vencer.
The Legend of Tianding dar una divertida interpretación de esta leyenda taiwanesa, aunque considero que pudo ser más sólido. Visualmente enamora tanto el apartado 2D como 3D, con un combate que reluce gracias a su fluidez. Los jefes son variados, aportando un buen reto además de mucha adrenalina para derrotarlos como un maestro del kung fu. La progresión pudo recibir el mismo trato, pero constantemente cambian el ritmo en cada capítulo, provocando bajones a la acción.


































