Con su estreno a la vuelta de la esquina, Cuando el demonio llama es una película que promete mantenernos asustados con su ambientación.
Las películas de terror, suspenso o thriller (como tu prefieras llamarlo) son uno de los géneros que, por esta época del año, son perfectas para apreciar; no obstante, hoy en día las cintas de este tipo han estado en decadencia debido al sobreuso de los jumpscares o espantos que apelan al susto fácil.
Desgraciadamente, este largometraje dirigido por Tord Danielsson no es la excepción y; aunque en algunas partes logra construir muy bien su atmósfera, nos presenta una premisa ya gastada junto a unos personajes que parecen un poco tontos.
La película se estrena hoy 21 de octubre y descuida, no habrá spoilers de la trama.
Una ambientación que prometía en una trama muy usada
Ver filmes que se ambientan en otras partes del mundo es algo que no es muy común, pero que se ha estado viendo más seguido últimamente; y es que la premisa por si misma llama mucho la atención aunque, por otro lado, es una formula que hemos estado viendo muchas veces.
Me explico: Una familia sueca se muda a un pequeño pueblo, en su nueva residencia el niño ve ciertas cosas sobrenaturales que, en un principio, los padres no; cuando la madre (adoptiva) se queda sola con el niño, esta empieza a presenciar al ente que habita en la casa de al lado. Es así como el hijo es víctima de un monstruo que lo acecha cada noche.
¿Les suena?, si es así, es porque han visto suficientes películas de terror como para saber que lo único novedoso es el país y que la madre es adoptiva. Realmente Cuando el demonio llama peca bastante de darnos una formula ya muy usada, pero en un “ambiente nuevo”.

Algunas escenas construyen bastante bien esa tensión que te hacen esperar el susto repentino y que al final no lo hacen; mientras que, en otras, el jumpscare sale de la nada sin previo aviso. Mentiría si dijera que no me asusté durante algunas de estas tomas, pero la tensión se desvanece rápidamente una vez estas pasan, realmente solo hay una ocasión en la que el peligro se siente constante… y eso a medias, pues es más como una excusa para dar paso a “lo bueno”.
Basado… ¿en hechos reales?
Como dije en el punto anterior, la historia no da para sentir ese peligro constante tras los sustos; sino que dan paso a que “pues ya pasó, a esperar el siguiente”.
Es por ello que dudo muchísimo que esta historia sea basada en hechos reales y no sea simplemente una etiqueta para dar impacto. Los personajes parecen estúpidos en algunas ocasiones por la mala construcción de los momentos; no dudo que una persona normal actúe de manera torpe ante una situación de peligro o que dude de la veracidad cuando alguien te cuenta algo loco; pero la forma en la que las cosas pasan te hace ver estas situaciones con la perspectiva de la lógica que con la del miedo.
Incluso el mismo monstruo, que aunque nos explican más o menos su origen, tiene unas intenciones muy básicas; que esto no es malo por sí mismo, lo malo es la ejecución que a final de cuentas nos deja con nada y sin explicaciones llegados a un punto de Cuando el demonio llama.
¿Y lo sueco dónde queda?
Siendo sinceros, desconozco si los suecos o los países escandinavos poseen algún tipo de cine de culto con las películas de horror; pero de ser así, dudo muchísimo que esta película les haga justicia, agarra muchas cosas de las películas estadounidenses y no se siente realmente sueca salvo por los diálogos.
Eso sí, ninguna queja con los actores, cumplen su rol bien y actúan conforme a su rol; es más bien la dirección quien los pone en una situación que no les favorece ni nos hace adentrarnos más a la trama mediante ellos.
Sin duda es una película que, con los momentos mejores construidos y realmente dando esa sensación de terror; llamaría más la atención y sobresaldría de simplemente ser “esa película de horror sueca”. Incluso una historia de origen sobre el monstruo vendría mejor, aunque no dudaría que si eso sucediera, reciclarían lo mismo que hicieron en esta cinta.
Conclusión
Cuando el demonio llama funciona para el susto fácil, no aporta, no usa bien lo que ya hay, no deja algo en la memoria de los espectadores y ni siquiera es icónica en absolutamente nada.
De verdad espero que otros filmes que no sean de Estados Unidos utilicen otras fórmulas que la clásica del “horror americano”; puesto que hay mejores formas de contar una historia de terror ambientada en otro país.
- Te recomiendo verla si: Estás aburrido, quieres saciar tu hambre por películas de horror (y que no te importe si es buena o mala la cinta); o estás en pareja y quieres que te agarren fuerte de la mano o te abracen.
- No te recomiendo verla sí: Las películas que apelan a los jumpscares sin algún tipo de tensión posterior no te provocan nada, puesto que no te dará miedo.

Se le agradece a Madness Entertainment por invitar a Arata a la función de prensa previa al estreno en México.
































