Las murallas del Barbican de Varsovia, uno de los puntos históricos de la Ciudad Vieja, ahora cuentan una historia distinta: la del desarrollo de videojuegos polacos. Una exposición al aire libre recorre la evolución del sector desde las primeras producciones creadas en máquinas de 8 bits durante los años 80 hasta los títulos que alcanzaron millones de jugadores alrededor del mundo.
GOGparticipa como patrocinador de la muestra, desarrollada en colaboración con el Ministerio de Asuntos Exteriores de Polonia y la Indie Games Poland Foundation. La propuesta toma como punto de partida Digital Dreamers, iniciativa creada para mostrar el desarrollo de videojuegos polacos fuera del país y destacar el trabajo de sus estudios y creadores. El proyecto ya tuvo presencia internacional, entre otros escenarios, durante la EXPO 2025 de Osaka.
De las máquinas de 8 bits a los grandes éxitos
La exposición está formada por 18 paneles disponibles en polaco e inglés. El recorrido comienza con las limitaciones técnicas y económicas que enfrentaron los primeros desarrolladores del país y continúa con el crecimiento de los estudios que comenzaron a vender sus producciones en mercados internacionales.
Entre los juegos que cuentan con un panel propio aparecen The Witcher 3, Cyberpunk 2077, This War of Mine, Frostpunk, SUPERHOT, Medieval Dynasty, The Thaumaturge y Carrion.
La selección permite observar que la historia del gamedev polaco no se limita a una sucesión de éxitos comerciales. También incluye la evolución de una escena independiente que encontró nuevas posibilidades a medida que las herramientas de desarrollo, la distribución digital y el acceso a los mercados internacionales transformaron la industria.
Digital Dreamers sale de las pantallas
La exposición parte de los contenidos de Digital Dreamers, una iniciativa que busca presentar la industria polaca de videojuegos como parte de su identidad cultural y creativa. El proyecto oficial reúne información sobre juegos polacos y materiales audiovisuales en polaco e inglés.
En el caso de la instalación del Barbican, GOG trabajó en la adaptación del material para el espacio público y añadió cuatro paneles propios. La compañía también asumió tareas relacionadas con el diseño, impresión, instalación y posterior desmontaje de la exposición.
La decisión tiene un peso simbólico: una industria acostumbrada a existir principalmente en pantallas ahora ocupa un espacio físico en uno de los lugares más reconocibles del centro histórico de Varsovia.
Varsovia se consolida como capital del gamedev europeo
La elección de Varsovia tampoco resulta casual. La ciudad concentra una parte importante del desarrollo de videojuegos en Polonia y los datos publicados en 2026 refuerzan su posición dentro del mapa europeo.
Un informe elaborado para la ciudad sitúa en 6,343 profesionales el número de personas que trabajan en el sector de videojuegos en Varsovia. La capital también reúne 307 compañías, equivalentes a alrededor del 37 % de las empresas de videojuegos de Polonia. Los datos colocan a Varsovia por delante de otros grandes centros europeos en número de profesionales del desarrollo, aunque las comparaciones dependen de la metodología utilizada en cada estudio.
El ecosistema tampoco depende únicamente de grandes producciones. La ciudad reúne estudios AAA, equipos AA, desarrolladores independientes y compañías especializadas en servicios para producciones internacionales. De acuerdo con datos difundidos a partir del informe, 97 % de los ingresos del sector de videojuegos de Varsovia procede de las exportaciones.
Una industria que aprendió a mirar hacia afuera
La historia que presenta la exposición también refleja un cambio en la relación de Polonia con la industria internacional. Durante sus primeras décadas, los desarrolladores locales trabajaron con recursos y plataformas limitadas. Con el tiempo, los estudios comenzaron a crear producciones capaces de competir en mercados internacionales y construir marcas reconocibles.
The Witcher, Cyberpunk 2077, This War of Mine y Frostpunk representan distintas etapas de esa evolución. Mientras CD Projekt llevó el RPG de mundo abierto polaco a una audiencia global, proyectos como This War of Mine demostraron que un estudio independiente podía abordar conflictos sociales y políticos desde el videojuego.
Esa dimensión cultural es precisamente uno de los argumentos que acompaña a Digital Dreamers. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Polonia ha presentado producciones como The Witcher, This War of Mine y Frostpunk no solo como entretenimiento, sino como obras capaces de abordar temas relacionados con historia, ética, identidad y problemas contemporáneos.
Por qué importa en 2026
La exposición llega en un momento en el que Polonia busca consolidar el videojuego como una industria cultural con alcance internacional. El propio gobierno polaco ha señalado al sector como una parte relevante de su economía creativa y ha impulsado iniciativas para fortalecer su desarrollo, profesionalización y expansión hacia otros mercados.
Además, la presencia de los videojuegos en un espacio patrimonial como el Barbican plantea una idea interesante para la industria: conservar su historia no significa únicamente guardar hardware, juegos o documentos. También implica reconocer a sus creadores, estudios y obras como parte de la cultura contemporánea.
Para GOG, cuya relación con el patrimonio digital forma parte de su identidad, el escenario resulta especialmente apropiado. Una plataforma dedicada a preservar y distribuir videojuegos ahora ayuda a contar su historia sobre una pared de la ciudad donde esa industria continúa creciendo.
Una exposición que convierte el gamedev en patrimonio visible
La muestra permanecerá en las murallas del Barbican de Varsovia hasta finales de septiembre. El acceso es gratuito y, al tratarse de una instalación al aire libre, puede visitarse a cualquier hora.
Más allá de sus nombres conocidos, la exposición funciona como una fotografía de cómo una industria local pasó de trabajar con máquinas de 8 bits y recursos limitados a producir videojuegos capaces de llegar a millones de jugadores. Y quizá esa sea la parte más interesante del recorrido: antes de que Polonia tuviera grandes RPG, éxitos globales e indies premiados, hubo una generación que simplemente intentó descubrir hasta dónde podía llevar una computadora.
Ahora esa historia está escrita en las murallas de Varsovia.











