The Stone of Madness es un buen juego de sigilo táctico que nos lleva en una aventura donde la locura juega un papel importante.
Sigilo y locura.
La trama se desarrolla en un monasterio español del siglo XVIII que también funciona como manicomio y prisión de la inquisición. En este, todos los días ocurren hechos extraños durante la noche; pacientes que desaparecen de sus celdas, sonidos extraños, almas en pena que recorren los pasillos. Estos hechos cada vez más extraños hacen notarse en todo el monasterio.
Ante esta situación, cinco prisioneros, cada uno con más problemas físicos y psicológicos que otros, unirán fuerzas para descubrir los misterios que encierra el monasterio y escapar del mismo. Sus miedos y la locura misma los seguirá durante su travesía, por lo que deberán trabajar juntos si quieren salir.
La trama sabe mantenerse de buena manera, presentando eventos que nos mantendrán con la duda hasta que logremos resolver los misterios que se presentan. Si bien la trama no nos volará la cabeza, nos mantendrá para que lleguemos hasta el final del juego.
En cuanto a la jugabilidad, tendremos una perspectiva aérea, algo parecida a juegos como Comandos, donde nos desplazaremos en los distintos pasillos y cuartos del monasterio. Tendremos un grupo de tres personajes para controlar, cada uno con habilidades, características y traumas propias. Todos cuentan con una barra de salud, cordura y amenaza. La primera es muy obvia por lo que no requiere mayor explicación. La barra de cordura si que es algo de vital importancia, pues cada personaje la controla de forma diferente.
Por ejemplo, uno de los personajes tiene un temor enorme a la oscuridad, por lo que si lo dejamos en espacios oscuros su barra bajará. Cada personaje tiene un miedo o trauma distinto, por lo que evitar situaciones complicadas para ellos será vital. Si la barra de cordura llega a cero, entrará en un estado en el que apenas lograremos controlar al personaje. El mayor problema es que desarrollará otro temor, por lo que será cada vez más complicado controlarlo.
Por su parte, la barra de amenaza es que tanto nos tienen bajo sospecha los guardias que vigilan el monasterio. En el lugar existen zonas prohibidas y cosas que debemos andar haciendo como saquear cajas o armarios. Si algún guardia nos sorprende haciendo algo indebido, perderemos un punto de la barra de amenaza y nos regresarán a nuestra celda. En un principio no es tan malo, pero entre más nos descubran, mas consientes serán de nosotros. Eventualmente, los guardias sabrán que somos problemáticos, por lo que llegará un punto que al solo vernos irán tras nosotros.
Para evitar ser descubiertos y atrapados, podemos ocultarnos en distintos lugares como armarios o detrás de cajas o bardas. El campo de visión de los guardias también es limitado, por lo que en ocasiones, la oscuridad nos ayudará a ocultarnos. Debemos estar alerta en todo momento y aprovechar las habilidades de cada personaje para salir airosos. Debemos actuar rápido siempre tanto para resolver puzzles como para movernos por el monasterio.
Y aquí es donde entra juego otra mecánica, el ciclo de día y noche. Por el día es cuando nos podemos mover por el monasterio para progresar en la aventura. La seguridad será un poco más suave y tendremos algo más de libertad para movernos. Por otro lado, la noche es más peligrosa, con una mayor seguridad y almas en pena rondando los pasillos y que pueden hacernos daño. Esta etapa del día servirá para planear nuestro curso de acción para el día. Podemos aprovechar este momento también para explorar, es muy peligroso hacerlo durante la noche pero puede tener una gran recompensa.
Cómo se darán cuenta, The Stone of Madnesss tiene varias cosas que debemos tener en cuenta, por lo que reaccionar rápido ante cada situación será crucial para no ser atrapados. Tantas situaciones pueden llegar a confundirnos, pero cada progreso será muy satisfactorio.
Monasterio con mucha vida.
El estilo visual cuenta con un gran apartado artístico que le da mucha vida al juego. Tanto las animaciones de los personajes moviéndose, como de las cinemáticas animadas fueron hechas a mano por el estudio. Los retratos de los personajes en los diálogos también están llenos de detalles. De hecho, podemos ver tres estilos muy diferenciados entre las animaciones, los retratos y las secuencias animadas, algo que le da mucha variedad en lo visual.
La música se integra de gran manera al ambiente y temática del juego, por lo que acompaña de gran manera y crea un conjunto sólido con el apartado visual. Los efectos de sonido hacen un gran trabajo aumentando aún más la inmersión.
Conclusión.
The Stone of Madness es un juego de sigilo que talvez no le guste a todo el mundo. El actuar rápido y la alta dificultad puede no ser del agrado de todos. Tener muchos sistemas y opciones puede llegar a confundir a más de uno. Pero si le damos una oportunidad y conseguimos apreciar una jugabilidad llena de opciones y un gran apartado audiovisual, encontraremos una gran experiencia. El progreso se siente muy satisfactorio, además la trama está bien elaborada y puede mantenernos interesados. Si les atraen los juegos de sigilo con una perspectiva aérea entonces valdrá la pena darle una oportunidad a este gran juego.
The Stone of Madness fue desarrollado por The Game Kitchen y publicado por Tripwire Interactive. Ya está disponible en PC a través de Steam (copia de este review), Epic Games Store y GOG. También podemos encontrarlo en Xbox Series X | S, PlayStation 5 y Nintendo Switch.





























