Una guerra poco conocida se desata mientras Arami acompaña a Frodo, descúbrela en The Lord of the Rings: War in the North – Legacy Edition.
HISTORIA DE THE LORD OF THE RINGS: WAR IN THE NORTH – LEGACY EDITION
Aspyr revive la encomienda de tres guerreros que lucharon al mismo tiempo que viajó un Hobbit con una pesada carga. El humano Eradan, la elfa Andriel y el enano Farin forman su pequeña compañía para enfrentar a Agandaûr, sirviente de Sauron. Un viaje por el Norte de la Tierra Media para acabar con hordas de orcos, trolls y demás criaturas.
JUGABILIDAD
The Lord of the Rings: War in the North – Legacy Edition se plantea como un RPG de acción con áreas explorables. Puedes controlar en cualquier momento a uno de los héroes, cada uno con su kit de habilidades para complementarse. Los enemigos derrotados otorgan experiencia, pero ofrecen más si los eliminamos mediante una ejecución con ataque pesado. Cuando subes de nivel, recuperas tu vitalidad y energía para activar tus habilidades especiales, además de recibir puntos de habilidad. Los cuales vas a emplear en un pequeño árbol de habilidades con tres caminos diferentes para cada héroe. Lo cual te invita a explorar qué te funciona e ir armando a tu grupo al gusto.
Al luchar todos tienen ataques rápidos, además del fuerte, un bloqueo, la esquiva y las habilidades especiales que desbloqueas. El equipamiento se consigue en tiendas o cofres que encuentras en los recovecos de cada sitio que visitas. Eradan emplea el arco que requiere municiones, además de una espada a dos manos o de una con escudo. Andriel con un bastón capaz de usar magia que solo se recarga con pociones. Farin usa el equipo más pesado, capaz de usar auras e infligir mucho daño. Aprender a compaginar sus habilidades, medir los tiempos de reutilización, dividir para vencer en grupos chicos a grupos grandes. Más cuando lidiamos con los jefes que resisten embates.
Aquí tenemos un sistema donde todos responden como pueden, pero sin llegar a ser pesados. Tienen permisividad, pero también se castiga atacar a lo loco cuando te rodean enemigos que te superan 5 a 1. Si bien no se enfoca en aprender patrones, poner atención al enemigo para hallar aperturas es la clave para durar. No se siente como otra experiencia donde solo machacas un ataque, porque hay muchos enemigos que no caen tan fácilmente. En especial cuando llegan los que tienen habilidades especiales. Sin duda una de las grandes bazas, al tener todo tipo de bestias para representar las batallas que narran los libros de Tolkien.
Podemos jugar en cooperativo en forma local o en línea para tres jugadores, cada quien con un personaje. Lo cual revive esa vieja, pero olvidada costumbre de la pantalla dividida, poder juntarse, asignar culpas mientras intentan sobrevivir. Si coordinan la victoria les sonríe con esa sensación de sentirte como héroe de película. Caso contrario, solo habrá alguna maldición de por medio antes de reintentarlo. Lo bueno es que no requiere jugar perfecto, pero sí saber jugar con cada personaje y no lanzarte a lo loco. En solitario los asistentes funcionan sin mayor problema, no son un estorbo que cause problemas a tu progreso.
El equipamiento aquí tiene durabilidad, además de aportar bonificaciones a nuestras estadísticas. Te puedes topar con una espada de bajo nivel que pega más duro que una con requisitos más altos. Una armadura que quizás pide mucho, pero su defensa hace que tardes en cambiarla. No llega a la complejidad de lo que usa un Nephalem en Santuario, pero es importante no dejarlo pasar. Si eres de los que busca en cada rincón, cada cofre o secreto vas a ser bien recompensado con esto. Incluso con dinero para adquirir pociones de vida, energía o lo que necesites.
No es mundo abierto, pero si tiene mapas interconectados de tamaño amplio con varios lugares ocultos. Algunos requieren de un personaje en concreto, otros un buen golpe o quizás explosión potente para abrir ese pasaje oculto. Lo bueno de esto son las recompensas, no solo es dinero, suele tener un botín mejor de lo habitual. No es necesario hacerlo, pero vale la pena, más cuando visitas todo tipo de ambientes, aunque sea un viaje lineal. Lo que sí, la velocidad de caminata o carrera puede desesperar a algunos y eso es algo que debía mejorar.
APARTADO GRÁFICO
Aquí tengo una sensación mixta con la aventura. El juego luce como su lanzamiento original, para bien de unos y quizás una oportunidad de mejorar algunos detalles. A pesar de esto, el soporte para resoluciones hasta 4K con 60 frames estables compensa parcialmente esto. Otro punto a favor es que la interfaz es mejor, responde más rápido, podemos fijar enemigos. El modo cooperativo ya no tiene bajones de rendimiento. Las animaciones mantienen su calidad para preservar el peso de los golpes. Pese a tener algún elemento borroso, representa bien la Tierra Media. Más cuando hablamos del buen diseño de niveles y su variedad de entornos a explorar.
MÚSICA Y SONIDO
Aquí no hay falla al conservar el buen doblaje al español o el audio original en inglés. Su banda sonora tampoco se queda atrás, preservando mucho del estilo visto en las películas. Los efectos de sonido también se mantienen en la tónica, por lo que la inmersión a este universo está asegurada. Un apartado que no tiene falla y considero más cuidado respecto a lo visual.
CONCLUSIÓN
The Lord of the Rings: War in the North – Legacy Edition es un remaster que cumple y sin duda, divierte. Una aventura lineal que sigue siendo de las mejor ambientadas, pese a ya notarse sus aristas en modelos y texturas. Combate con tintes de rol que permiten probar diferentes formas de afrontar las batallas sin ser abrumador. Trae mejoras de calidad de vida que hacen más amigable revivir una de las batallas más interesantes de este universo. Historia recomendada para los fans de la trilogía, aunque su ritmo de combate no es para todos.
















