[Arata Review] ReStory [Steam]

ReStory

Regresa al año 2000 en Japón, donde Arami vivió la era dorada de la reparación de videojuegos y electrónicos en ReStory.

HISTORIA DE RESTORY

Mandragora rememora la temporada alta de la diversión portátil al dejarte tener tu propio local en un barrio famoso. Tokyo es la cuna de la electrónica, pero pocos tienen tu habildiad para reparar estos aparatos que dan alegrías a muchos. Comienza tu carrera en este pequeño mundo de la diversión y electrónica.

JUGABILIDAD

ReStory comienza como muchos lo harían, con un pequeño local que necesita limpieza antes de arrancar. Tras acomodar todo, llega el dueño del lugar y tienes tu primera petición, arreglar un celular. A partir de aquí inicia uno de los trabajos más queridos, además de complejos de esta época. Desatornillar, retirar piezas basura, pedir repuestos, reemplazar para entregar cada aparato casi mejor que nuevo. No sin olvidar que debemos cerrar la cortina antes de la media noche o nos visitará el indeseable. Ni la ciudad más segura se salva de tener amantes de lo ajeno.

 

La progresión tiene una curva suave para conseguir internet, nuevas herramientas, licencia para ser reparador certificado de ciertos sistemas de videojuegos. Conforme reparamos un celular, puede llegar una niña pidiendo que restauremos tu tamagotchi para que su querido Yoshi regrese. O bien puede ser que alguien casualmente nos recomendó e insta a que otros vengan a pedirnos más trabajo. Algunos con alguna historia más personal, como cubita que es competidor profesional y se vuelve una buena amistad.  Otros pueden tener alguna crisis que depende de reparar algo antes de que se den cuenta. Lo que sí podría mejorar es el soporte de mando, es algo lento el desplazamiento fuera de la mesa de reparaciones.

Tenemos pedidos por internet que no deben superar los tres días y aquí entra en juego la reputación. Nuestro espacio crece con ayuda de las opiniones, además de tener la mayor cantidad de clientes. Solo adminístrate bien, es fácil no tener dinero para pedir repuestos o ni siquiera poder terminar el día el día. Pero si conseguimos cambiar nuestro equipo con mejores pinceles, destornilladores e incluso aparatos de trabajo automático, eso no pasa. También cazar aparatos usados que pueden tener la pieza que necesitamos para maximizar nuestra ganancia. Hay guiños al año 2000 en la computadora, como figuritas de franquicias clásicas para adornar nuestro taller.

En la mesa de trabajo tenemos una nota que especifica nombre de cliente, el aparato y su petición. Con esto evitas una confusión con una refacción u otro pedido por el mismo aparato, siempre revisa antes de avanzar. El montaje y desmontaje requiere poner atención, pues no te dicen con claridad que piezas debes poner en orden. La única ayuda que tenemos es que al tomarla adquiere un color diferente cuando la posas por encima del aparato. Eso indica que la puedes montar e ir con otra hasta rearmar todo. También poner atención a la campana, pues los clientes no esperan la eternidad para ser atendidos.

 

APARTADO GRÁFICO

No busca ser vanguardista en su apartado 3D, sino todo lo contrario, lo más asequible sin perder encanto. Los personajes son dibujos a mano, aunque no cuentan con muchas expresiones. La interfaz es limpia, funcional y trabaja mejor con el ratón que con el mando. Una optimización que no presenta atorones o cargas súbitas y las guías de reparación ayudan a trabajar rápido cada equipo. Aquí su simpleza es la receta para una buena experiencia. Casi no tiene texturas, en su lugar usa coloreado simplista, además, hay consolas cuya reparación se acera a la realidad.

ReStory

MÚSICA Y SONIDO

Los temas buscan lo acogedor, piezas armónicas con el volumen reducido, instrumental aunque con un enfoque diferente. Esta vez los efectos de sonido al abrir, limpiar, pintar y ensamblar tienen más protagonismo. Debido a esto, los temas musicales pierden protagonismo, además de tener muy pocas piezas que se repiten rápido. Hay voces en los personajes, aunque esto es más como un gimoteo.

 

CONCLUSIÓN

ReStory no solo es un pasaje a uno de los años más recordados del oficio en una ciudad emblemática. También es una experiencia que cualquiera puede tomar para conocer el oficio, los interiores de diferentes electrónicos. Incluso, volverse una introducción a uno de los oficios más complejos y apasionantes de la era actual. Tiene referencias a la cultura pop de la época, un efecto ASMR relajante pese a su limitado repertorio musical. Se puede volver repetitivo con facilidad pese a tener una narrativa hilando varios trabajos, te tiene que gustar el género. Lo sorprendente, es que tiene varios finales, una rejugabilidad que no me esperaba.