Ya sea que quieras ser el único monarca o competir contra otro reino, Arami se toma el trabajo en serio en Kingdoms and Castles.
Gestionar una granja o una ciudad suele ser algo para ajeno a los novatos, pero es algo que quieren cambiar. No es el punto fuerte de muchos debido a su ritmo pausado, donde planificar toma su tiempo. Suelen estar atado a varios sistemas que los vuelven complejos de dominar debido a sus raíces de simulación. En esta ocasión la fórmula quiere cambiar esa percepción, de mostrar que cualquiera puede gobernar. ¿En verdad es posible acercar esta fórmula sin perder sus bases?
HISTORIA DE KINGDOMS AND CASTLES
Lion Shield Studios nos pone la corona de un reino cualquiera en un terruño sin nombre, donde podremos gobernar. Empezaremos con un pequeño pueblo que de a poco se convertirá en un reino que intenta sobrevivir a otras monarquías. De nuestro criterio depende que esta corona cobre valor y peso conforme crece el pueblo.
JUGABILIDAD
Kingdoms and Castles es un gestor de pueblos y castillos que no tiene historia, tan solo construir un reino infinito. Una experiencia más concebida para el teclado con el ratón, aunque sorpresivamente se adaptó bien al DualSense. Cuadrado abre el menú de construcción con sus diferentes edificios, mostrando los materiales requeridos para cada uno. Todo clasificado de tal manera que es fácil de navegar entre cada sección, además de tener íconos fáciles de reconocer. Hay elementos para el castillo, las casas, los alimentos, los puertos marinos, la industria. Se puede reconstruir edificios si se tienen los materiales necesarios o destruirlos en caso de necesitarlo. Con el L2 accedemos a la gestión para conocer la felicidad, salud y estado general de edificios en el reino. Lo mismo para los recursos, reparto de tareas, además de personas encargadas a una tarea con el paso de los años.
La parte de información cumple con lo necesario para atender lo más básico, aunque no busca ser muy detallada. La felicidad se basa en tener comida, vecinos cerca y acceso a comida como algunos parámetros esenciales. No te especifican si tienes que incrementar la vecindad, poner más agua, comida u otra cosa que incremente dicho valor. Tendremos algunos avisos ocasionales con un pequeño texto con la misma tónica de ofrecer poca información. Quizás el enfoque es no abrumar, ofrecer algo sencillo, que solo requiera los cimientos básicos del género. Un poco más de claridad no le vendría más en este aspecto como mejora de calidad de vida. Afortunadamente el mismo terreno nos dice para que recurso es propicio y lo que se necesita para explotarlo con tan solo colocar el cursor.
Como todo constructor, tendremos algunos desastres con los que lidiar durante nuestra monarquía. Pueden ser unos inquietos dragones escupe fuego, un accidente que incendia la casa o bien vikingos del reino rival. Lo cual refuerza la idea de ofrecer algo que se pueda disfrutar sin adentrar mucho en dinámicas más complejas. Nuestros enemigos crecerán a la par de nuestros esfuerzos por reforzar los muros y tropas, buscando ofrecer un reto parejo. En caso contrario, puedes tan solo centrarte en gestionar un reino, expandirlo e intentar perdurar con el paso de los años. Incluso puede ser más de uno si te tocan islas en vez de un continente.
Es importante recalcar que puedes elegir como quieres que sea el mapa que se va a generar. Número de reinos manejados por la IA, tamaño del reino, abundancia de ciertos recursos, tamaño del mapa, etc. Puedes darle una mirada a la semilla de mundo generada antes de empezar antes de iniciar o que genere otro. Es una función poco vista, ya que normalmente la generación de semillas no te permite ver qué te tocó. Incluso contamos con la capacidad de hacer un zoom bastante amplio cuando nuestro terruño crece demasiado. Solo toma en cuenta que alejar tanto la cámara, hará más difícil administrar algunas estructuras como las casas, minas, etc.
APARTADO GRÁFICO
Cada reino tiene una presentación de bajo poligonaje con colores apastelados para crear una atmósfera alegre. Presenta una cámara un tanto sensible a los joysticks, pero sin llegar a ser un detrimento a la experiencia. La interfaz es grande, lo cual se agradece ya que en este género suelen tener ventanas con texto chico. Salvo un efecto de corte en la pantalla, no hay caídas de frames y una traducción al español con errores mínimos.
MÚSICA Y SONIDO
La banda sonora es de tipo relajante, se repite de forma cíclica, con muy pocos temas en su repertorio. Los efectos de sonido tienen más trabajo en este apartado, ayudan a ubicar los peligros del reino y otros desastres.
CONCLUSIÓN
Kingdoms and Castles ofrece algo sencillo, que se puede adaptar al gusto y habilidad de diferentes jugadores. No tendremos un modo historia, algo que a futuro le podría venir bien para hacer más interesante los primeros minutos. La sencillez juega en su favor para acercar este género a nuevos jugadores que quieren conocer los constructores de ciudades. Los más veteranos lo encontrarán escueto, pero su IA ofrece un buen reto para mantener interés en la partida. Es un juego que puede ser relajante, lástima que no cuente con objetivos para mantener más tiempo el interés.















