Los mexicanos temen al robo financiero

Los mexicanos temen al robo financiero

Hoy es el Día Internacional de la VPN (19 de agosto) y NordVPN nos trae nueva información sobre una nueva investigación.

NordVPN ha revelado en un nuevo estudio que 1 de cada 5 mexicanos dejaría los postres a cambio de privacidad online. Mientras su identidad completa se vende en la dark web por $70 USD. También se ha revelado qué tan expuestos están realmente los mexicanos en internet. Casi una cuarta parte (24%) dice que no se imagina pasar un día entero sin conectarse y el 34% ya teme que sus datos personales circulen online sin su conocimiento.

Pero el estudio paralelo de la dark web realizado por la compañía revela una discrepancia notable. Los datos que más temen perder los mexicanos no son los que más comercializan los cibercriminales, sino los que venden más baratos.

«La gente suele pensar que el robo de datos es un ataque dramático y dirigido. En realidad, es algo mucho más normal, quieren la contraseña de tu email, tu cuenta de Netflix o los datos de tu tarjeta. La información en la que apenas piensas es justamente la más común y barata en la dark web, porque es fácil de robar», dice Marijus Briedis, director de tecnología de NordVPN.

Los datos personales ya están a la vista de todos

Las preocupaciones de los mexicanos no son infundadas. Muchos ya expusieron más información personal en internet de la que creen. Ocho de cada diez (80%) han compartido su nombre completo y el 78% su fecha de nacimiento. Otros incluyeron su estado civil (59%) o su dirección completa (48%).

Más de uno de cada cinco (21%) entregó sus datos bancarios, mientras que casi tres de cada diez (29%) publicaron su RFC, que puede usarse para acceder a información financiera y fiscal sensible. Para algunos, el arrepentimiento ya llegó: el 12% reconoce haber puesto información personal en internet que después hubiera preferido no difundir.

NordVPN

La lista de precios de la dark web

La investigación de NordVPN también muestra cuánto vale una identidad digital mexicana y los precios sorprenden por lo económicos:

●       Tarjetas de crédito robadas: a un precio promedio de unos $11 USD.

●       Documentos de identidad: una identificación digital mexicana se vende a un precio promedio de $40 USD. Mientras que un «fullz», un paquete completo de datos de identidad personal, tiene un precio de $70 USD.

●       Cuentas de email: una cuenta mexicana de Office365 se vende a un precio promedio de $26.62 USD, la llave al buzón de la víctima y, con ella, la posibilidad de restablecer contraseñas de todos los demás servicios que utiliza.

●       Cuentas de uso cotidiano: los accesos a plataformas de streaming como Netflix pueden venderse por menos de $5 USD, mientras que las cuentas de redes sociales van desde $12 USD (Telegram) hasta $60 USD (TikTok).

●       El verdadero negocio está en las finanzas: las cuentas bancarias y fintech comprometidas alcanzan los precios más altos, con cuentas de Wise a un precio promedio de $899 USD y de Revolut por más de $1,700 USD.

«Los hallazgos revelan una paradoja: las personas se preocupan más por los datos ‘grandes’ como información bancaria, números de identificación y expedientes médicos, pero los criminales suelen apuntar a las cuentas de todos los días, como de email, streaming y redes sociales. Una sola cuenta de correo electrónico hackeada, vendida por un buen precio, puede terminar en un robo de identidad completo», explica Briedis.

A qué estarían dispuestos a renunciar los mexicanos por empezar de cero

La investigación también muestra cuánto vale la privacidad digital para los mexicanos a nivel emocional. Al preguntarles a qué renunciarían para borrar por completo su presencia en internet, el 33% dejaría de tomar alcohol, el 23% abandonaría los videojuegos y el 21% estaría dispuesto a dejar los postres. Al mismo tiempo, el 17% renunciaría a la pizza o la pasta y el 18% no volvería a practicar deportes.

«La ciberseguridad no se trata de paranoia, sino de hábitos. Contraseñas únicas y seguras, autenticación en dos pasos, una VPN en redes públicas y limitar lo que compartes. Estas simples prácticas te preparan mucho mejor que la mayoría de personas que podrían ser objetivos, porque los criminales siempre van primero por la presa más fácil», añade Briedis.