[Arata Review] Smells like a Mushroom [Steam]

Smells like a Mushroom

El teniente carrotado tiene una vendeta personal que nisiquiera Arami podrá calmar cuando los hongos atacan en Smells like a Mushroom.

Los juegos pequeños no quieren perderse la oportunidad de contarte una historia bizarra de ciencia ficción sin importar el género jugable. Esta vez eligieron los shooter con un poco de disparos intensos interconectado a un humor temático y quizás visceral. No es una combinación descabellada, es algo que se ha visto antes, pero cada creador lo ejecuta diferente. ¿Esta versión de la receta tiene lo necesario para ser una combinación deleitante?

 

HISTORIA DESMELLS LIKE A MUSHROOM

Red Limb Studio advierte al universo sintiente de los vegetales que se viene una invasión de hongos destructores. Las esporas se metieron con la zanahoria equivocada, pues su intento de invasión dejó una herida irreparable. Ahora personalmente destruirá a cada una de estas esporas de la faz galáctica.

JUGABILIDAD

Smells like a Mushroom ofrece un shooter en tercera persona donde prima el plataformeo con la acción semi bullet hell. Tendremos distintos tipos de armas que podremos mejorar para acabar con las hordas fúngicas y una barrida para esquivar tantos proyectiles. A pesar de tener un recorrido lineal, podremos encontrar diversos secretos que permiten obtener cosméticos o basura para pagar mejoras. Dichas mejoras se traducen en más vitalidad e ir potenciando nuestro armamento favorito. Tendremos muchas armas a nuestra disposición, pero debido a la naturaleza de los proyectiles, usaras mucho tres por su rango. Le añadimos que cuenta con juego cooperativo en la misma pantalla, siendo compatible con el juego remoto de Steam aunque no tenga online.

 

El combate es algo mixto, no favorece el uso de todas tus armas, dando prioridad a las de mayor alcance. Los enemigos son muy montoneros para crear ese enfoque bullet hell en la exploración habitual, con algunos elementos destructibles. Durante tu recorrido habrá secciones donde lucharemos contra mini jefes que bloquearan el camino, los cuales buscan cambiar la dinámica. La Algunos ofrecen un reto ligeramente diferente, pero se quedan cortos frente a los jefes. Estos no tendrán acertijos, resolución de problemas o uso de un elemento para derrotarles. Prefieren manejar un caos de balas que complica la batalla, volviéndose la mejor parte de su jugabilidad.

Tendremos aventuras en diferentes planetas, cuyos entornos van cambiando y mantienen la misma premisa. Plataformeo, destrucción de elementos, búsqueda de coleccionables cosméticos para nuestro protagonista, encuentro con mini jefes y un jefe final. Un planteamiento sencillo que viene acompañado de una narrativa enfocada en el humor ingenioso, quizás algunos lo encontrarán chirriante. Hace falta un buen dominio del inglés, pues emplea muchos juegos de palabras propios de la lengua. Afortunadamente logra tener un buen equilibrio entre sus elementos para no ser cansino a largo plazo.

 

APARTADO GRÁFICO

Su estilo artístico se enfoca en el cel-shading para dar vida a esta aventura interplanetaria con toques de comedia. Hasta cierto punto imita a un show infantil sabatino, pero con su propio enfoque y personalidad. El diseño de niveles flaquea un poco, porque se apoya más en las flechas para indicar el camino. Es algo que le funciona para evitar que los más noveles se atoren, quizás podrían intentar ser más orgánicos. Hace buen uso de los colores, con una tanda de efectos que aportan al impacto visual de cada planeta.

MÚSICA Y SONIDO

Una gran baza juego está en su actuación de voz en cada uno de los diálogos del juego. Algo muy raro en juegos de este calibre, pero nada comparado con su banda sonora. De los mejores temas de ciencia ficción y electrónica con bajos que vas a oír durante los tiroteos. Sin duda sorprende el empeño que le han puesto a este apartado, el cual muchos juegos de este corte suelen descuidar.

 

CONCLUSIÓN

Smells like a Mushroom es un juego sencillo en su base, combate no muy difícil y batallas de jefe disfrutables. Su diseño de niveles no es malo, pero quizás no tener tanta flecha y crear áreas más fluidas le habría ayudado. Tiene buena variedad de entornos, aunque desaprovecha las posibilidades del daño elemental para darle más profundidad al combate en general. Su humor logra ser un alivio sin opacar los momentos importantes de la trama. Es accesible para los que quieren iniciarse en este género, pero los que ya tienen experiencia quizás lo sientan muy fácil.