El shogunato llega a una era moderna y Arami quiere aniquilar demonios como el cazador de Blind Fate: Edo No Yami.
De vez en cuando salen propuestas que se salen un poco de la norma, al mezclar ciertos elementos. Un cazador de demonios ciego que tiene mejoras cibernéticas no suena muy descabellado, hasta que añades acertijos con ceguera. Un caso que realmente sorprende, aunque no por las razones que muchos van a creer en este momento. La mezcolanza de elementos en un juego es bastante común, permite ofrecer cosas nuevas e interesantes de vez en cuando. ¿Es posible que este cazador alcance el honor o sus esfuerzos quedaran en algo vacuo a medio camino? Toma tu katana, aspirante a cazador, porque solo descuartizando esto podremos averiguarlo.
HISTORIA DEBLIND FATE: EDO NO YAMI
Troglobytes te lleva a una era donde los cazadores de yokkai aún son vigentes, para preservar la paz. Yami es uno de ellos, quien sirve lealmente al shogun en poz de preservar el orden en esta tierra. Pero todo cambió cuando sus acciones lo llevan a un juicio ante la diosa Izanami, quien su vista arrebata. Las cosas no acaban aquí, porque todo conduce a una dolorosa resurrección, para convertirse en un poderoso ciborg. Su ceguera no es impedimento alguno para retomar su misión, cazar a los demonios y enfrentar a la deidad caída.
Blind Fate: Edo No Yami tiene un protagonista que puede usar una katana, un arma explosiva, defender, saltar y esquivar. Una movilidad sencilla que de a poco se puede ir expandiendo, gracias a su árbol de habilidades con amplias posibilidades. Un doble salto, una barrida veloz en el suelo o en el aire, un gancho para ampliar combos y más. Todo se mezclado con una progresión lineal por niveles seleccionables, algo de plataformeo y un combate usando tus sentidos.
Nuestro cazador es ciego, pero cuenta con un sistema de combate avanzado que amplía mucho sus otros sentidos básicos. Puedes enfocarte en el ruido, la sensación de calor o bien los aromas que desprende un escenario en cada zona. Esto también se aplica para los enemigos que no son visibles al principio, pero eso cambia cuando estás cerca. Mientras no los tengas registrados en tu sistema, así como también los niveles que debes de recorrer, no podrás ver. Esto busca promover el uso de los sentidos, porque habrá cosas que solo podrás encontrar usando uno de ellos.
El combate como tal es dinámico, de a poco se va expandiendo sus posibilidades conforme desbloqueas tu árbol de habilidades. Si esquivas o bloqueas correctamente, tienes la posibilidad de marear al enemigo para ejecutarle o realizar un golpe fatal. El primero sucede en forma de QTE, mientras que el otro debes usar un sentido para rematarlo. Ya que seleccionas el que se indica, toca hacer que el cursor se empareje con el marcador para finiquitarlo. A priori es un sistema práctico y funcional, en conjunto a las habilidades que puedes obtener conforme avanza la aventura. Pero se pierde un poco de encanto, debido a los movimientos limitados del enemigo, junto a una IA muy predecible.
Tiene cosas bien hechas y otras que no están a la par, tanto en lo visual como en diseño. Cuenta con cinemáticas con dibujos de comic de gran calidad, diseños de personaje muy buenos para los personajes principales. Pero algunos niveles y enemigos no siguen la misma línea mencionada anteriormente, incluso con efectos estáticos en vez de animados. Las secciones que tienen cohesión en su mundo futurista logran resaltar lo que sería un bello Japón feudal tecnológicamente avanzado. Afortunadamente trae una buena optimización, ya que en ningún momento tuve tirones o bajones de frames en cualquier partida.
Es uno de los mejores apartados del juego, pero a la vez tiene algunas flaquezas que tienen solución. Las piezas musicales tienen una fuerte inspiración en el folklore japonés, con un toque de rock cyberpunk que suena exquisito. También cuenta con una excelente actuación de voz en japonés y una más que pasable en inglés. Realmente logran que simpatices con los sentimientos por los que pasa nuestro cazador Yami, en cada una de sus tribulaciones.
Blind Fate: Edo No Yami es una aventura que tiene muy buenas ideas en su plataformeo, combate y desarrollo histórico. Pero lamentablemente sufre de dos problemas que le afectan: unos enemigos simples que ni combos hacen y gráficos muy desiguales. La base jugable es muy divertida, con jefes muy imponentes y quizás algunos de ellos son esponjas de golpes. Hay acertijos que van a requerir el uso de tus 3 sentidos aumentados para poder avanzar, con una buena historia. Creo que, si logran pulir los aspectos gráficos que desentonan y la IA, puede convertirse en una aventura muy memorable.
















