[Arata Review] Panzer Paladin [Switch]

Panzer Paladin recuerda a muchos de los juegos de plataformas de los 80´s aunque queda algo a deber en lo jugable.

Robot y armas.

Una noche, espadas gigantes aparecieron en la oscuridad del cielo nocturno. Ravenous, un misterioso enemigo ha llegado a la tierra y junto a sus legiones de demonios estará listo para pelear. La humanidad está en una situación desesperada, pues los ejércitos del mundo son incapaces de detener a los demonios. Pero la humanidad tiene un último recurso, una armadura de batalla de última tecnología llamada Paladin.

Todo quedará en manos de Flame, una androide de rescate y quien será la piloto de Paladin. Ella tendrá la tarea de encontrar a los Guardianes de las armas que aparecieron en el cielo para derrotarlos. Con esto, la lucha contra las fuerzas ha comenzado y será la tecnología de punta la que los enfrente.

Con esta introducción, controlaremos a Flame y Paladin en distintos niveles al rededor del mundo donde nos espera un jefe final. La jugabilidad es la de un juego de plataformas clásico, nos moveremos de izquierda a derecha, podremos saltar, esquivar ataques y eliminar enemigos. Lo interesante del juego es que su sistema de combate se basa en el uso de distintas armas.

En ocasiones, los enemigos soltarán distintas armas cuerpo a cuerpo que podremos utilizar, estas tendrán una barra de duración que se vacía conforme utilizamos dicha arma. Una vez que el indicador de resistencia se termine el arma en cuestión se romperá. Por suerte, el obtener armas es sencillo, pues la mayoría de los enemigos dejarán alguna al ser derrotados. En el caso extraño que nos quedáramos sin una, podremos golpear a los enemigos con los puños.

Cada arma va desde espadas hasta lanzas, cada una con un alcance distinto. Aún así, la diferencia no es mucha y todas las armas, aunque cada una tenga estadísticas de daño, funcionan prácticamente igual. Por otro lado, los controles funcionan de buena manera, por lo que la jugabilidad será divertida aunque las armas no sean tan variadas en cuanto al uso.

Qué de hecho, las armas no solo servirán para combatir, pues podemos usarlas para mejorar a Paladin. En la selección de niveles, podemos acceder una opción donde utilizaremos armas para aumentar la barra de vida Paladin. Cada subida de nivel requiere cierta puntuación que tiene cada arma, por lo que recoger toda cantidad de armas posible durante los niveles será muy importante.

Y de hecho, hay otra situación interesante con las armas, en el menú principal podremos acceder a una opción llamada Blacksmith, la cual nos permite crear un arma. Podremos diseñar el arma desde cero por lo que nuestra imaginación será gran parte de hacer una poderosa arma para Paladin.

Aunque otro detalle de Panzer Paladin viene tanto en el diseño de niveles como en la variedad de enemigos. Los niveles no cuentan con muchas mecánicas que digamos y el enfrentar a los enemigos tampoco será mayor reto. La cosa cambia cuando nos enfrentamos a un jefe final, el cual si que supondrá un gran reto a la hora de enfrentarlo, por lo que nuestros reflejos deben ser muy finos si queremos salir victoriosos.

Volviendo un poco al tema de los niveles, en estos no podremos ir a todos lados con Paladin, por lo que Flame será quien se aventure en los mismos cuando Paladin no pueda continuar (o sea inhabilitado). Ella cuenta con una especie de látigo que nos sirve para eliminar enemigos y balancearnos de un lugar a otro donde haya puntos especiales para hacerlo. Esto tampoco es que cambie demasiado la forma de jugar, pues como dije, los niveles no están demasiado inspirados.

Viaje al pasado.

Uno de los puntos fuertes del juego es su apartado visual, el cual es una carta de amor a los juegos de la época de finales de los 80 y principios de los 90. El estilo nos recuerda mucho a los títulos de NES de aquel entonces por lo que dará la impresión de estar jugando uno de esos títulos. Los escenarios tienen buenos detalles y la animación de los elementos en pantalla está bien lograda.

La música y los efectos de sonido siguen un camino muy parecido, recordándonos aquella época del pasado. Aunque las piezas musicales no son nada del otro mundo, si que nos ponen ese ambiente retro que tanto sigue gustando hasta la fecha, sobre todo a los jugadores más veteranos.

Conclusión.

Panzer Paladin es un buen juego estilo retro en términos generales. Aunque su diseño de niveles es un tanto simple y su variedad en enemigos no es extensa, lo compensa con una jugabilidad divertida aunque también se quede algo corta. Por otro lado, el mayor su mayor virtud es un apartado visual y sonoro que nos traen grandes recuerdos con ese estilo retro que sigue estando vigente en la actualidad. El título no está especialmente dirigido al sector retro del público, por lo que cualquier fan de los juegos de plataformas puede darle una oportunidad. En el global, es un buen juego que vale la pena darle una oportunidad.

Panzer Paladin, fue desarrollado y publicado por Tribute Games. Está disponible en Nintendo Switch (copia de este review), además de PC a través de Steam.

Zero

Amante de los Esports. Fanático de los videojuegos desde la cuna, me gusta disfrutar de cualquier medio en donde se pueda jugar, consolas, PC, celular, si te divierten, para qué discutir al respecto? Mi amor por los RPG quema con la intensidad de mil soles. Mega Man franquicia de videojuegos favorita sin ningún tipo de dudas.