[Arata Review] Los conceptos venden, mantenerlos vivos es otra cosa – West Hunt

En tiempos recientes se ha visto que, cuando un videojuego presenta una buena y (sobre todo) exitosa idea, llegarán muchos para intentar imitarla. Algunos tienen éxito, otros notanto y unos pocos llegan hasta mejorarla y convertirse en referentes. En uno de esos escenarios está West Hunt, un juego del género Deducción Social que llegó con un modo de juego hecho juego.

Cuando ofreces poco, ese poco lo tienes que hacer lo suficientemente bien para no perder. Pasa siempre y con este título no es diferente, llegó a competir en un mercado con un concepto que es difícil de mantener vivo si no se tiene una comunidad fuerte. A tres semanas de haberse lanzado, ¿realmente sigue valiendo la pena? La verdad es que es difícil de saber.

Pero bueno, basta de “bla bla bla” y vayamos al meollo del asunto.

El concepto del entre nosotros

Cuando hablamos de los juegos de Deducción Social es inevitable hablar del elefante en la habitación, el monstruo independiente que aún abarrota la popularidad del género: Among Us. De entrada, no, no son iguales ni tampoco van de lo mismo.

West Hunt va dos bandos: los de la justicia y los criminales. Las partidas se desarrollan de esta manera: todos son llevados a un mapa aleatorio repleto de personajes no jugables (bots). Aquí, los criminales tendrán misiones principales y secundarias por hacer, las primeras ayudan a ganar la partida, mientras que las segundas aumentan el tiempo restante de la partida para no perder.

Por otro lado, los sheriffs tendrán que prestar atención a sus entornos y averiguar qué personajes son, en realidad, los criminales.

“Todo con amigos es mejor”

La frase de aquí arriba que funciona como divisor de la reseña es cierta. Si juegas cualquier cosa con amigos, obviamente es el doble de divertido. El problema es, ¿qué juego no es mejor con amigos?, aunque esta entrega pueda depender de si juegas en grupo o no, no se defiende bien solo.

Existen tres tipos de partidas: de uno contra uno, de dos contra dos y tres contra tres. Mientras que, es fácil encontrar partidas del primer tipo, el segundo ya cuesta trabajo y el tercero ni se diga, nunca logré probar ni una sola. Los tiempos de esperan son amplios hasta ahora y no estoy seguro si es por algún factor externo.

Aun así, dándole el beneficio de la duda, la jugabilidad pausada puede llegar a volverse repetitiva muy fácilmente. Cada partida, independientemente del mapa, es exactamente lo mismo sin ningún diferenciador sustancial. Valdría la pena hablar mucho del potencial que tiene si no fuera porque, al tratarse de un juego independiente, lucha por mantenerse a flote por sí solo. Desearía que así fuera, pero se ve difícil.

Por otro lado, los gráficos no son nada especiales. Para nada son malos, son lo que son, una estética Low-Poly que funciona bien para el género que es. No es muy demandante para las computadoras, así que es fácil tenerlo a buena resolución y tasa de fotogramas sin que se empieza a incendiar tu equipo.

¿Vale la pena?

De si West Hunt es bueno o no, no depende de mí. Si de eso dependiera, yo diría de plano que no merece la pena cuando tienes mejores opciones gratuitas. La entrega se encuentra en contra de la espada y la pared porque, como dije al principio, llegó presentando un modo de juego hecho juego, y no hay un diferenciador crucial.

Si te gustan este tipo de juegos y tienes un grupo de amigos dispuestos a comprarlo todos juntos para probarlo, adelante, es una muy buena opción. Por el lado contrario, si no estás dispuesto a gastar 113 pesos por un concepto que “solo promete y tiene potencial”, no es para nada una buena opción.

Me deja un mal sabor de boca escribir esto porque sí, los desarrolladores independientes merecen nuestro apoyo. Se nota su dedicación y esfuerzo y, si llegan a hacer un juego con un potencial que si puedan aprovechar, seré el primero en reconocerlo.

VicBaws

'Aló!' Soy Víctor, periodista, creador de contenido y locutor. Disfruto bastante escribir así como usar mi voz, qué mejor que combinarlo con mi pasión por los videojuegos.