El deseo de una estrella da lugar a las carreras estelares que Arami no duda probar para pasar un rato agradable en Kirby Air Riders.
HISTORIA DE KIRBY AIR RIDERS
Nintendo se le escapó un satélite sentiente que terminó chocando en la zona más recóndita del Planeta Pop. Sora podía sentir todo, pero incapaz de moverse por su propia cuenta, con un importante y poderoso anhelo. Poder moverse, ser libre en verdad, un deseo que provoca la llegada de los deslizadores estelares. La verdad detrás de esto hará que incluso la fuerza galáctica más poderosa intervenga.
JUGABILIDAD
Kirby Air Riders no es un juego de carreras al uso, tiene una naturaleza que recuerda más a los arcades. Las naves aceleran por su cuenta, pero tiene varias dinámicas que requieren de nuestra habilidad para ir aún más rápido. Todo con ayuda de un solo botón para frenar, que al mismo tiempo carga una barra especial para impulsarnos como cohete. Esto a la vez sirve para realizar derrapes, alinear el vehículo al afrontar a otro rival. Incluso para absorber a otros enemigos con el fin de copiar sus poderes. Simple de iniciar, pero requiere práctica para sacar partido como solo esta bola rosada de ternura y adrenalina sabe hacer. Esta vez con un sabor más social sin olvidar lo que hizo interesante en su entrega original de 128 bits.
Si bien los poderes especiales de copia son una fuente fiable de daño, también podremos atacar al girar el stick. Otra función es mejorar el vuelo al presionar hacia abajo antes de despegar con el fin de planear más lejos. Si lo mueves hacia abajo te precipitarás en la caída o caer de inmediato si usas el freno. Si llenamos la barra tras realizar varios ataques o recibir daño, accederemos a un poder especial devastador con otro botón. Parece poca cosa necesites pocos botones, pero sacar partido de cada curva o elemento de la pista requiere de habilidad. Algo que en la modalidad en línea te van a humillar si no dominas esto. Avisado estas si te sientes valiente de afrontar el mundo sin antes practicar los fundamentos. Lo bueno es que tiene un tutorial completo y divertido.
Empezamos con las posibilidades par aun jugador, como la Escapada, donde tendremos una historia sencilla con una cinemática que atrapa. Cada fase tiene varias rondas donde podremos elegir diferentes eventos que nos premian con dinero, aumentar estadísticas u otra cosa. Desde carreras simples, devorar comida, acabar con el rival, demoler varios enemigos, carreras de vista cenital. Todo con un estilo roguelike, aunque más ligero, porque en caso de perder podremos iniciar desde el último bloque. Igual si quieres repetir a prueba, tendrá un costo monetario, pero a partir de la tercera repetición dejará de cobrar.
Aparte contaremos con las Pruebas Urbanas con varios minijuegos que se sienten como si adaptaran Smash a las carreras. Aquí se pueden unir un total de 16 personas si estas en línea mientras exploran un escenario con varios premios. Mejorar las estadísticas base, toparte con una nueva evento, superar algún evento o derrotar a un jefe. Conforme pasa el tiempo toca votar para que cuatro competidores tomen una prueba. Una modalidad rápida cuando el modo clásico de carreras no basta, afortunadamente ambos tienen modalidad multijugador offline. Entre todo lo que puedes jugar se va desbloqueando el contenido, algo que rememora a la fórmula de antes. Nada de contenido mediante paga, solo dedicarle tiempo para ganarte personajes, naves y demás.
Todo suena muy bonito, aunque tiene un par de cosas que logran convertirse en carencias molestas durante cualquier partida. Una de ellas es la cámara, incapaz de acomodarse aunque fijes al oponente o su acomodo caótico durante las carreras. En poco tiempo pueden pasar muchas cosas, que luego no sabe cómo encuadrar y eso te puede terminar mareando. Gracias a que es breve el lapso en que pasa todo esto, también se compensa con el contenido por temporada. Con esto gana rejugabilidad para ir consiguiendo cosméticos de interés, además del multijugador para expandir sus momentos locos. Como remate es que puedes personalizar las naves para vender el diseño y conseguir monedas para la tienda. Incluso puedes buscar completar todo su sistema de logros, con un tablero enorme por completa para cada modo de juego.
APARTADO GRÁFICO
El universo de este personaje es de los pocos capaces de darle un buen uso a los tonos pasteles. Su estética inocente esconde diseños bien pensados para las pistas, sus personajes principales y secundarios. Paisajes de fantasía que te transportan a su mundo abstracto, al mismo tiempo vívido como pocos. Logra mantenerse a 60 FPS en ambos modos de la consola sin que se perciba mucho la diferencia de resolución. Sin dunda un trabajo bien hecho para que se disfrute como se debe sin perder su encanto visual. Solo la cámara en las carreras normales necesita un ajuste, se desubica con facilidad y de forma brusca. Para quienes son sensibles al movimiento rápido puede ser un problema y ojalá atajen esto en un parche.
MÚSICA Y SONIDO
Toda la música es un coctel de piezas clásicas junto a piezas nuevas que rememoran su estilo alegre. Los efectos de sonido no solo vienen del universo Pop, sino también de la locura de Smash. Esto crea una amalgama divertida donde cada movimiento, poder, ataque, cobra fuerza. Inesperadamente cuenta con un doblaje a español latino que no le queda mal. Un apartado difícil de poner queja por la buena variedad de piezas que han incluido.
CONCLUSIÓN
Kirby Air Riders es algo diferente de una buena manera, porque su jugabilidad simple ofrece accesibilidad y profundidad por igual. Tiene mucho contenido para un jugador, buena rejugbailidad, posibilidad de temporadas para siempre tener algo que ofrecer. Desbloqueas todo jugando en sus diferentes modalidades, además de apelar a los coleccionistas del 100% con su sistema de trofeos. La faceta en línea tiene dos vertientes en vez de forzarte a solo tener el aspecto competitivo. Un título hecho con cariño que podría ser más redondo si arreglan su problema con la cámara. Ojalá más juegos siguieran este ejemplo.






























