[Arata Review] Tombwater [Steam]

Tombwater

Los vaqueros con horror lovecraftiano cobran vida en este relato que Arami sigue sin despegar el ojo en la oscuridad de Tombwater.

HISTORIA DE TOMBWATER

Moth Atlas nos lleva a un pueblo maldito donde un viejo amigo se ha convertido en su sheriff. Al llegar nos encontramos con un lugar invadido por la locura, horrores ambulantes, maldiciones indescriptibles. Para encontrar al comisario, debes enfrentar lo arcano, aquella fuerza que toman control de lo que era un buen lugar. Eso si logras conservar la cordura hasta el final.

JUGABILIDAD

Tombwater une el estilo desalmado con el viejo oeste en un pequeño terruño maldecido por la oscuridad. No solo tendremos un arma de fuego, también contamos con una de combate más directo según la clase elegida. Las balas son limitadas, pero se pueden recargar cuando asestamos golpes, para forzar a luchar a corta distancia. Contamos con la posibilidad de adquirir arcanos si entregamos ojos especiales a la hoguera, a cambio de recibir locura. Esto como una dinámica para evitar que abuses, aunque la tolerancia se puede aumentar si subimos la estadística. También tendremos herramientas, objetos consumibles y talismanes que ocupan ranuras del cinturón.

 

La economía es aparte de la experiencia, por lo que subir de nivel no pierde la experiencia cuando nos derrotan. Pero el dinero si, retomando la dinámica de tener que ir a recuperar las cosas donde nos vencieron. Aunque con un pequeño añadido, hay un espectro en ese lugar que nos puede sanar si estamos cerca. Pero el dinero no regresa hasta que destruyamos esa sombra de nuestro intento anterior. Y como dependemos del oro para adquirir cosas con el vendedor, duele perderlo al principio cuando necesitas más ciertos objetos. Lo bueno, que podemos encontrar baratijas para vender e ir adquiriendo lo necesario. Como la linterna para poder entrar a lugares oscuros donde se reduce mucho nuestro radio de luz visible.

Parte del progreso se divida con las ascuas, las cuales permiten subir el daño que hacemos. Algo que solo se puede obtener tras derrotar a los jefes. Se suma a los puntos de habilidad que se otorgan cada vez que subes de nivel. Ambas cosas se pueden emplear en las fogatas donde descansamos, además de reiniciar a los enemigos. También en el fuego abrasador de la zona segura se permite la transoculurgia, las magias que aplican locura al usarse. Un arte que requiere de ojos especiales ocultos a lo largo de este lugar maldecido. Con atajos por desbloquear, enemigos ocultos a batir, algún acertijo a resolver para abrir nuestro camino. El progreso viene arrastrado a veces por un NPC que si no le hablas, te puedes atascar. Aparte, tenemos misiones secundarias a modo de encargos con varias tramas de interés.

Los combates pueden empezar sencillos debido a las limitaciones del personaje al empezar. Pero entre la transoculurgia y los amuletos se pueden tener otro tipo de dinámicas. Una de ellas permite usar tu vitalidad para crear balas, así no depender tanto del combate a corta distancia. Permite jugar de forma muy agresiva contra jefes, siempre que sepas esquivar sus ataques. Todo el conjunto es divertido, pero su principal problema a veces es en la inteligencia de los enemigos. Se atascan con cierta frecuencia ante el escenario, permitiendo aprovechar el error para recibir golpes gratis. El mapa no le veo tanto problema, pero sí cómo se usa las referencias lovecraftianas en el argumento. Aún con las misiones secundarias, no se profundizar mucho y queda al aire.

 

APARTADO GRÁFICO

Su arte es pixel art hecho a mano, tanto para los diálogos, como la jugabilidad general. Una fuerte presencia de colores cercanos al marrón por su temática del viejo oeste sin llegar a sentirse monótona. Pasaremos por una iglesia abandonada, un circo en ruinas, las tierras arruinadas a las afueras, acantilados con niebla, elegantes interiores. Suficiente variedad para que quieras revisar cada esquina en busca de mejoras, encargos, jefes ocultos. Contamos con un mapa con suficientes detalles para ubicar y si bien no te quiere lleva de la mano, podría añadir un par de cosas. Al menos, poder colocar pines para ubicar rápido algo que dejemos pendiente de conseguir.

MÚSICA Y SONIDO

La banda sonora y efectos de sonido tienen tanto trabajo como su estilo visual. Con efectos que le dan mucho impacto a cada arma: sables, espadas, cuchillos, pistolas, escopetas, dinamitas. Todo con un estilo country que le da mucho peso al banjo, le calza perfecto a este vaquero. La atmosfera visual llama la atención, con la música termina de abrochar la experiencia, aún sin actuación de voz.

 

CONCLUSIÓN

Tombwater puede parecer sencillo, pero tiene bastante profundidad en su combate e historia. No es tan miserable con el jugador, pero tiene un buen nivel de reto para los nuevos del género. La mezcla de horrores indescriptibles en un mundo de vaqueros y forajidos funciona en varios aspectos. La trama, diseño de enemigos, áreas que visitas y los jefes tan turbios que puede llegar a tener. Tiene problemas menores con el comportamiento de los enemigos, pero el resto del conjunto es sólido, divertido, retador. Si buscas entrar a esta rama de juegos, es un buen punto de partida que te va a enganchar con facilidad.