Una isla guarda los secretos de Simón, Arami no duda en descubrir que pasó con el relato de horror en SILENT HILL: Townfall.
HISTORIA DE SILENT HILL: TOWNFALL
Konami nos traslada al puerto de St. Amelia, después de que Simón recibe una petición inusual. Sin recordar cómo llegó ahí, debe adentrarse en la espesura, el silencio incómodo de este lugar remoto en Escocia. Su curiosidad lo lleva a encontrarse con su pasado y todo aquello que el dolor le ha olvidado.
JUGABILIDAD
SILENT HILL: Townfall toma un giro al pasarse a la primera persona, la cual cambia como percibes el horror. Comenzamos indefensos, con alguien que solo busca respuestas y únicamente sabe correr, no hay mejor opción que el sigilo. Claro que tendremos armamento que nos dé una esperanza, pero más vale cuidarlas, porque todo escasea. Esto cambia todo, te obliga a tener cuidado con querer iniciar un combate, porque el ruido atrae a otras criaturas. Para poder pasar desapercibido, te apoyas de una tele portátil que permite detectar su ubicación si estas cerca. Aunque se debe advertir que no tienen patrones fijos, aumentando tu nervios y tensión de paso.
Llegaremos a conseguir objetos arrojadizos para marear o bien como forma de distracción para llegar a salvo a tu objetivo. Incluso vamos a contar con algunos escondrijos para despistarlos, siempre que no te vean entrar ahí. Sumamos una velocidad limitada al correr, por lo cual sientes en verdad desesperación por la persecución. Todo esto si bien puede sonar intimidante, se siente bien medida la proporción del reto al tener áreas algo grandes. Explorar aquí es importante, puedes toparte con esa venda que necesitas, la bala o palo para acabar con tu depreador. Las pocas casas en su puerta tienen un seguro que si colocas a tiempo, te librarás de tu perseguidor. Mi único problema aquí, es que al cerrar la puerta, tarda en aparecer el indicador para cerrarla.
Para los acertijos esta vez no se resuelve todo en un solo lugar, varios elementos se encuentran en diferentes edificios. Cabe resaltar que aquí retoman mucho el camino de las primeras entregas, donde la respuesta no es lo que parece. Si sientes que en normal se te complica, hay opción para tener pistas sutiles sin que te den toda la respuesta. También se alaba que se pusieron creativos en esta ocasión, quizás no llega al piano de Harry Mason, pero cuestan. Si bien se extraña la tercera persona, gana mucho en inmersión y puedes elegir cómo se presenta. Con líneas cinemáticas que simular una película o a pantalla completa, aunque solo para los tramos jugables.
APARTADO GRÁFICO
La ambientación es tétrica desde que despiertas en el muelle. Dejando de lado el aspecto casi foto realista, todo se siente creíble, solitario, casi agobiante. Su diseño de enemigos y niveles está a la altura, con zonas que dan ganas de explorar. Muchos de los elementos que verás en el pueblo es un viaje a los 90. La única problemática que presenta, es unos cuantos atorones que duran un momento, pero suelen ser constantes al cargar áreas. Aún con una RTX 5070 usando DLSS vas a sufrir por esto, algo que espero arreglen, porque se vuelve molesto.
MÚSICA Y SONIDO
Su banda sonora vuelve a ser un punto fuerte que acompaña a la trama. La soledad, misterio, estrés y otros sentimientos quedan bien plasmados casi al nivel del trabajo hecho por Akira Yamaoka. Su actuación de voz en inglés es buena e incluso tiene japonés, pero para esta ocasión considero mejor el inglés.
CONCLUSIÓN
SILENT HILL: Townfall pese a ser un viaje de unas 7 horas, no las vas a sentir por la buena narrativa que propone. Convive en una fina línea entre lo moderno con elementos de los primeros juegos. La ambientación del pueblo y tensión no decepcionan, porque ahora el combate no te resuelve todo, debes moverte con cabeza. Incluso cuenta con opciones para ayudar a quienes tienen sensibilidad con su cámara para poder disfrutarlo. Si eres fan del horror o quieres iniciarte en la saga, es un buen momento para hacerlo.












