[Arata Review] Driftland: The Magic Revival [PS5]

Driftland: The Magic Revival

El mundo de la magia renace tras un caótico conflicto, Arami forma parte de esta nueva era de hechicería en Driftland: The Magic Revival.

HISTORIA DEDRIFTLAND: THE MAGIC REVIVAL

Star Drifters en otro reino los magos pelean por el control, pero su conflicto fractura por completo el mundo. Con la magia a punto de agotarse, los arcanistas hacen un último esfuerzo para unificar los restos del gran reino. La paz reina por un tiempo, hasta que nuevos magos nacen cuando la magia logra recuperar su balance. Una nueva era comienza y con ello, un nuevo conflicto.

 

JUGABILIDAD

Driftland: The Magic Revival es una mixtura entre la estrategia en tiempo real con el 4X y algo de Sims. Tomas el papel de un poderoso Overlord que cuida de una pequeña aldea con su propio castillo y torre. Esos sitios son la sede de tus poderes, aparte vas a explorar terrenos que se generan de forma procedural. Islas flotantes que están rodeadas de niebla de guerra, hasta que alguno de tus aldeanos o mediante un hechizo. Debes expandir tu reino al unir las islas que te rodean mediante puentes y entre más tengas, los costos aumentan. Esta base se comparte en el modo libre o en sus campañas.

 

Con el modo libre tienes libertad para crear mapas con tus propias reglas, ajustas el nivel de reto al gusto. La campaña es donde destaca más al tener una opción narrativa que te adentra en el nuevo conflicto de la magia. Puedes jugar como humano, elfo oscuro, enanos y una más que merece ser descubierta por tu cuenta. Lo bueno, que puedes tomar un tutorial muy aparte de la campaña. Explica bien las dinámicas sin ponerte prisa para que experimentes un poco cada herramienta. Al final, tu meta es cumplir las condiciones de victoria según el mapa: controlar cierta área, obtener una estructura, eliminar enemigos.

 

Lo que sorprende es como lograron acomodar el acceso a distintas interfaces con el mando. Con la cruceta accedes rápido a las ventanas importantes para dar órdenes, construir, gestionar aldeanos, conjurar hechizos. En general funciona bien, solo tiene un problema cuando tienes que seleccionar otro elemento de la misma ventana. Te toca usar nuevamente la cruceta para acceder a la misma sección si quieres elegir otra cosa. Si usas O para cancelar, directamente afecta al mapa que esté debajo de la interfaz. Causa que gastes en algo que no quieres y no se recupera el recurso de inmediato.

 

Tenemos magias en varias categorías que sirven para facilitar un poco nuestra tarea de dominar los reinos. Ofensivas para atacar con fuego, hielo o rayos a los invasores del reino. Defensivas para que aguanten más nuestros aliados o estructuras. Exploración como portales o el ojo vigilante para disipar la niebla de guerra, ambas solo temporales. La que más vamos a usar son las corrientes arcanas, para acercar una isla a nuestro islote principal. Cada una de estas tiene un costo de magia, junto a un tiempo de reutilización. Esto puede mejorar mediante un árbol de habilidades, al igual que tus construcciones si tienes los materiales y edificaciones necesarios.

 

Con cada islote nuevo te toca conectar mediante un puente y enviar unidades a explorar para tomar sus recursos. En caso de tener enemigos, solo vas a poder dominar la zona hasta que acabes toda resistencia. Si quieres más soldados tocas construir más casas, al igual que centros de producción en los terrenos que adquirimos. Si sientes que es complicado mantener el creciente costo en proporción a islas conectadas, puedes optar por la magia. Un portal que, si mejoras desde tu árbol de habilidades, nunca va a colapsar. Con ello tienes acceso a nuevas zonas sin la penalización del incremento por tu territorio.

 

Para la población tenemos otro elemento que atender, pues sin ellos no tenemos oro. Cuanto más aldeanos, más afluencia tienes para pagar las mejoras. Los debes de asignar para que los talleres produzcan aquellos materiales necesarios para las construcciones, actualizaciones. Lo mismo si quieres que un explorador revise un área antes de lanzar tus tropas al ataque. Tener granja es vital, porque sin alimento, nadie va a querer estar de tu lado. Las estructuras tienen vitalidad en base a los recursos del área, se retiran si una zona se queda sin elementos. También considera que si tienes muchos trabajadores, su resistencia a los ataques disminuye. La clave es balancear el número de islas, priorizar mejorar estructuras y así cumples rápido los objetivos.

 

 

APARTADO GRÁFICO

Su arte 2D para la narrativa emplea dibujos a mano y si algo comparte con su parte 3D, ser colorido. Tiene un buen rendimiento en general, aunque puede que en mapas grandes del modo libre llegue a tener bajones momentáneos. Esto no pasa en la campaña, afortunadamente, manteniendo fluidez en todo momento. La interfaz es limpia, accesible, aunque un aumento a su fuente de texto le ayudaría a mejorar legibilidad. La cámara se puede ajustar con facilidad pese a ser un juego de estrategia usando mando. Con el cursor es otro cantar, le falta mejorar la precisión para elegir una estructura, pero especialmente uso de hechizos.

 

MÚSICA Y SONIDO

Su banda sonora y efectos de sonido sostienen su alta fantasía, con temas diferentes para el modo libre o campaña. Tiene algunas piezas destacables para la historia, especialmente la última campaña secreta, las demás cumplen con ambientar. En modo libre tiende a irse más por el estilo alegre, acogedor.

 

CONCLUSIÓN

Driftland: The Magic Revival ofrece algo divertido, una base sólida, aunque con un cursor que puede mejorar. Su ritmo es más pausado, con una temática mágica divina que lo hace destacar de otras propuestas de su rama. Si buscas incursionar en el género sin tener las presiones a las que suele someterte, es una buena opción. Ofrece campañas con una narrativa interesante y pese a su cursor problemático, es una buena experiencia RTS de sabor único. Quizás no llegue a las cotas de los grandes, pero es una buena opción para empezar a disfrutar el género.