Han pasado 24 años desde aquél mítico juego lanzado para las consolas más populares de la era de los 16-bits protagonizado por el basquetbolista Shaquille O’Neal en el cuál tuvo que viajar a otra dimensión para enfrentarse a seres increíbles en una experiencia que dejó a más de uno con un amargo sabor de boca y más de un dedo rezagado gracias a un control injugable y un gameplay insufrible, por lo que a Mad Dog, Big Deez Productions y Wired Productions se les ocurrió que sería una excelente idea brindarle al público lo que nadie jamás pidió: Una secuela. Y muchachos, vaya que estamos agradecios por ella.

Tuvimos la dicha (Si se le puede llamar así) de jugar la nueva aventura de Shaquille O’Neal y esto fue lo que encontramos. Les presentamos: Shaq Fu: A Legend Reborn.

El drama de la historia le dará un toque de sabor al juego para tenerte al borde del asiento.

Historia

Todos conocemos los orígenes del exitoso salvador del mundo Shaquille O’Neal ¿Cierto? Cómo olvidar cuando fue encontrado a la deriva en una bolsa, flotando en el río hasta las orillas del lejano pueblo chino de Hunglow donde una mujer lo encontró como a cualquier otro niño chino huérfano, quién lo nombró Shaquille y adoptó sin pensarlo dos veces. A pesar del misterio de una marca en el cuello de nacimiento, Shaquille desconoció de donde provenía mientras crecía. Fue acosado por sus compañeros de escuela, insultado, golpeado y llamado nombres debido a su enorme factor de desarrollo hormonal. La vida para el joven chino Shaquille era injusta y terrible, hasta que un anciano de nombre Ye-Ye lo arropó y lo entrenó en las antiguas artes de combate Wu Xing. Shaquille creció y aprendió hasta convertirse en maestro de su estilo de arte -Pero todo cambió un fatídico día cuando la leyenda de una profecía alcanzó el pequeño pueblo olvidado donde creció.

La forma en que se cuenta y desarrolla la historia es de lo más original ¡Y vaya que da risa!

Apartado Gráfico

El juego es un sidescroller con una perspectiva en 2.5D con gráficos y modelos en 3D. Todos los elementos, personajes, escenarios, fondos, ítems, efectos y demás están creados bajo un esquema poligonal bastante fino y responsivo. Los elementos del área por las que te mueves al combatir están distribuidos de manera que no te pierdes realmente aunque a veces sucede que intentas golpear algo que parece estar allí para que lo destruyas y obtengas algún ítem sólo para darte cuenta de que no está para interactuar contigo, aunque otros elementos que no lo parecen sí. Muchos de los niveles son bastante coloridos y aunque por lapsos parecen ser un poco largos, el efecto visual no vuelve del todo repetitivo los niveles. Los fondos están bien detallados y en la mayoría de los niveles siempre está sucediendo algo fuera de los límites de a donde puedes ir, ya sean bombas explotando gloriosamente en efectos 3D o solo un simple vaivén de los árboles con las corrientes de aire, los escenarios están bastante completos. Los modelos de los personajes y sus estilos caricaturezcos le dan cierta personalidad que se nota aún más en las escenas entre niveles o cada que te enfrentas a un jefe, siendo animaciones dibujadas a mano llenas de expresión.

Los escenarios son muy bien vistos y siempre hay algo sucediendo en los alrededores.

Música

Si bien el juego es algo lineal, lo que pasa igual de desapercibido son las melodías que suenan mientras recorres los niveles de principio a fin. Los beats que suenan mientras le rompes la cara a todo lo que se te pone enfrente apenas y son reconocibles, pareciera que los efectos de sonido (Particularmente en el nivel de América del Sur) como el cántico de los pájaros fueran demasiado altos, a eso le agregamos los efectos de los golpes, los gritos, la agonía, los comentarios de Shaq, vaya, todo lo demás que suena, la música de fondo se vuelve algo que definitivamente no vas a andar tarareando. Lo que sí vas a tener dándote vueltas en la cabeza es el tema principal del juego (Obviamente interpretado por el mismísimo Shaquille). Lo bueno de la música son básicamente esas partes en las que te caen hordas y hordas de enemigos para golpearlos sin parar intentando ignorar los 7 segundos que se repite el tema de fondo. Son temas con ritmo, eso si, pero repetitivos hasta el hartazgo; tanto que hasta hacen sentir que el nivel dura una eternidad. No son malos, pues, pero no funcionan.

¡Los trajes y armaduras que usa Shaq le dan habilidades únicas!

Gameplay

El juego es lineal, eso lo dejamos claro. Para ser un Beat’em Up cumple con el objetivo, reciclando enemigos nivel tras nivel siendo éstos clones casi exactos con enemigos de niveles anteriores pero con una ligera diferencia. Tenemos al clásico enemigo común que cae de cuatro patadas, el que lanza proyectiles, el tanque, el que golpea a distancia con una cadena o látigo, el tanque, el que trae un arma, el que invoca a otros enemigos, el tanque, etcétera. Los mismos enemigos nivel tras nivel con una mecánica que varía un poco de entre una y otra etapa, pero lo mismo al final de cuentas. Avanzas, te detienes, le partes los dientes a cierto número de enemigos y avanzas unos metros más. De repente te topas con hordas u otras situaciones en las cuáles tienes que resistir la lluvia de enemigos sin parar. Los combos son, también, de lo más sencillos y casi todos los botones de tu control tienen una función en particular que sirve para contrarrestar el ataque de ciertos villanos. El sabor del estilo proviene realmente de los diversos trajes que eventualmente se encuentra Shaq a lo largo de los niveles, es un cambio de ritmo agradable y te hace disfrutar el pulverizar a tus enemigos sin tregua alguna, sin mencionar lo ridículo que puede llegar a verse un basquetb-perdón, un maestro de las artes de combate chinas ancestrales usando un spandex de cáctus.

No importa el destino, Shaq siempre encontrará la manera de llegar a su siguiente objetivo.

Pensamientos Finales

Si bien hay algo que vas a hacer mientras vives la experiencia de Shaq Fu: A Legend Reborn es reírte, y eso solamente si te agrada el típico humor burlón en el que se mofa de sí mismo el juego. Casi todos los enemigos son un estereotipo de algún grupo social y los jefes están caracterizados de manera similar, siendo una burla exagerada de sus estilos de vida, rasgos socio-económicos o corrientes sociales que pueden explotar de la sociedad, como el twerking, por mencionar el peor ejemplo.

Shaq Fu: A Legend Reborn podrá no parecer mucho pero si lo vemos desde este punto de vista, el juego siempre estuvo dirigido a no serlo. Todo lo que rodea esta nueva entrega gira en torno a la burla, la conciencia popular y lo que significó el primer Shaq Fu (E inclusive Steel, también con Shaquille ¿Se acuerdan?) en el medio de los videojuegos, la vida del ex-jugador, y el chiste que es romper la cuarta pared para burlarse pasivo-agresivamente del mismo producto. El juego, que si decimos tiene una duración de principio a fin de 4 horas es mucho, no está mal para pasar el rato. No tiene coleccionables, no tiene contenido adicional, no te da un motivo para volverlo a jugar apenas lo terminas, excepto el revivir las escenas más graciosas para las cuales tampoco necesitas volver a jugar para verlas ya que se encuentran en la galería.

Las pantallas de carga son algo tediosas ¡Se toman demasiado tiempo!

¿Quieres darle una probada? Si no te molestan los Beat’Em Up sidescrollers mínimo te va a sacar una risa de lo fofo que puede ser su humor, eso te lo podemos garantizar. Conoce más en el sitio de Shaq Fu: A Legend Reborn, del cuál también te avisamos que ya está disponible en PlayStation 4, Xbox One y Nintendo Switch a sólamente $19.99 dólares americanos y PC a través de Steam a $179.99 pesos mexicanos.